Las caras ocultas de los dolores de cabeza

Los dolores de cabeza, llamados también cefaleas, son extremadamente comunes. Una persona promedio puede tener alrededor de 30 al año. Sabemos que hay múltiples causas, pero hay algunas que no son tan conocidas o permanecen ocultas:

  • Los músculos del cuero cabelludo, y del cuello hasta el escote -por delante- y los omóplatos -por detrás- están sometidos a numerosas posiciones antifisiológicas a lo largo del día, muchas veces sin que nos demos cuenta. Bolsos pesados al hombro, una silla incómoda en el trabajo, almohadas que ya no sostienen la cabeza al dormir o una postura algo encorvada al caminar pueden causar cefaleas por tensión.
  • En los ancianos, por ejemplo, los dolores de cabeza se producen a menudo por la artrosis en las vértebras cervicales, que tensa los músculos de la zona. También, las tensiones causadas por estados emocionales negativos como la ansiedad, la depresión, el enojo y el miedo pueden estar detrás de estos dolores de cabeza que requieren atención y cuidado, aunque no revistan gravedad ni riesgo de vida.
  • A menudo nuestros dolores de cabeza tensionales son causados por dos factores: exposición al frío y al viento, que tensionan el cuello y la cara; y acumulación de toxinas en la sangre, por respirar aire viciado, fumar o estancar nuestra energía al movernos poco.
  • Así como algunos alimentos y especias pueden aliviar el dolor de cabeza, otros pueden llamarlo e incrementarlo. Aquellos que contienen tiraminas, como el chocolate, mantequilla de maní, carne curada (como el tocino), embutidos, vino tinto, salmueras y quesos fuertes pueden desencadenar una cefalea súbitamente.
  • El consumo crónico de analgésicos como el paracetamol, ibuprofeno y otros puede causar las llamadas “cefaleas por efecto rebote de AINES”. Este tipo de dolores surgen como consecuencia de un efecto colateral de los antiinflamatorios no esteroides y afecta a muchos que, al sufrir dolores de cabeza crónicos, se automedican. No se deben tomar estos remedios por más de 10 días seguidos sin control médico
  • Las personas que padecen a menudo contracturas cervicales, y cefaleas relacionadas con estas, deben chequear su tensión arterial porque al contraerse los músculos del cuello, presionan arterias y venas y pueden causar subas, transitorias, pero dañinas. Controle este aspecto de su cefalea con su médico, sobre todo si nota que al dolor de cabeza se le suman mareos o embotamiento, lo que indica que las contracturas están dificultando la llegada de sangre al cerebro.
  • Omitir, retrasar o cambiar constantemente los horarios de comida puede producir dolores de cabeza. En realidad, ordenarnos para comer adecuadamente es lo que quita tensión, porque comer parados, o en el escritorio mientras trabajamos, una comida fría o un simple alfajor son muestras de que no somos dueños de nuestro tiempo, que estamos sobrecargados. A veces, la comida es un buen disparador de habitos sanos en otros aspectos.
  • También hay una razón orgánica para evitar los ayunos si se padecen cefaleas por tensión. Cuando el nivel de azúcar en la sangre desciende como consecuencia de la falta de alimento, los vasos sanguíneos del cerebro se estrechan. Recordemos que el cerebro se alimenta fundamentalmente de glucosa y necesita oxígeno. No comer por muchas horas produce un efecto doblemente perjudicial.
  • Tomar agua es fundamental para evitar el dolor de cabeza, ya que las deshidrataciones leves generan cuadros de embotamiento y falta de electrolitos en los músculos, lo que genera contracturas. Muchas personas alivian mágicamente sus cefaleas tomando diariamente 2 litros de agua.
  • El dolor de cabeza se debe en parte también a que en un momento dado las neuronas trabajan en exceso, por lo que se desgastan y se queda sin energía; sin embargo, la vitamina B ayudaría a incrementar la producción de energía dentro de estas células, previniendo y combatiendo el dolor de cabeza. También el magnesio sería efectivo para prevenir y aliviar el dolor de cabeza y la migraña: Este mineral relajaría los músculos y aliviaría el estrés, además, calmaría los nervios, los cuales tienden a sobreexcitarse durante el dolor de cabeza.
  • Los alimentos ricos en omega 3 o los suplementos de este ácido graso podrían ser de ayuda contra los dolores de cabeza: «El omega 3 posee propiedades antiinflamatorias semejantes a las del ibuprofeno, por lo que consumirlo con frecuencia ayudaría a prevenir y combatir los dolores de cabeza.

Fuente; Doc Salud