Prolactina: todo lo que debes saber

La producción de leche materna está mediada por una hormona llamada prolactina, esencial en el proceso de lactancia. No obstante, esta hormona también tiene otras funciones de gran importancia en el organismo.

El sistema endocrino está compuesto por diversos órganos capaces de liberar sustancias llamadas hormonas. Las mismas regulan múltiples procesos en el organismo, desde la presión arterial hasta la ovulación. Una de estas hormonas es la prolactina, la cual es fundamental durante el proceso de lactancia materna.

La liberación de la mayoría de las hormonas del cuerpo humano está coordinada por dos regiones encefálicas llamadas hipotálamo e hipófisis. El hipotálamo segrega un conjunto de factores estimulantes, los cuales actuarán en ciertas células específicas de la hipófisis, generando factores de liberación hormonal o la hormona propiamente dicha.

Todas las hormonas hipofisiarias deben actuar sobre un órgano en específico para que puedan ejercer su función. Las mismas tienen un patrón de secreción constante, aunque el mismo puede verse alterado por diferentes situaciones. De esta manera, los niveles bajos o elevados de determinadas hormonas pueden ser indicativos de alguna patología.

¿Qué es la prolactina?

Origen de la prolactina
Esta hormona se sintetiza en la hipófisis, y tiene muchas funciones locales y distantes.

La prolactina es una hormona producida en gran medida en la región anterior de la hipófisis por un grupo de células especializadas llamadas células lactotropas. Esta también puede producirse en menor medida en otras zonas como la glándula mamaria, la próstata, la decidua (una parte del endometrio) y la piel, según diversos estudios.

Esta hormona es una sustancia peptídica compuesta por 198 aminoácidos y con un peso molecular de 22 500 daltons. Durante muchos años, se creyó que la única función de la prolactina era la producción de leche materna, no obstante, se ha descubierto que cumple con diversas funciones a nivel del cerebro.

El gen para la síntesis de esta hormona se encuentra en el cromosoma 6, por lo que hay mucha similitud con la hormona del crecimiento y el lactógeno placentario. En la actualidad, se han logrado identificar 4 isoformas diferente de prolactina, siendo la más pequeña de todas la más activa.

La estimulación y la inhibición de la secreción de prolactina está mediada por dos neurotransmisores diferentes, la serotonina y la dopamina respectivamente. De esta manera, una alteración en cualquiera de estas dos sustancias generará niveles sanguíneos anormales de la hormona en cuestión.

¿Cuáles son sus funciones?

En cuanto a la función de la prolactina, esta está relacionada con la lactancia materna. En este sentido, la hormona es capaz de generar el crecimiento de la glándula mamaria, la síntesis y la secreción continua de leche materna. Es importante destacar que estos procesos ameritan de la acción de otras hormonas diferentes como los estrógenos y la oxitocina.

La prolactina también está relacionada con las hormonas folículoestimulante (FSH) y luteinizante (LH) en la mujer. Niveles elevados de prolactina en sangre inhiben la secreción de FSH y LH, lo que altera el ciclo menstrual e impide la ovulación.

Esta interviene en el comportamiento reproductivo, y de hecho se han identificado niveles elevados en sangre en mujeres con embarazo psicológico. Por su parte, estudios demuestran que la prolactina tiene funciones en el mantenimiento de la homeostasis, interviniendo en el sistema inmunitario, la angiogénesis y el balance osmótico.

La sustancia en cuestión es un mediador del sistema neuroendocrino, por lo que interfiere en procesos fisiológicos y patológicos como las enfermedades autoinmunes. Además, la prolactina está involucrada en el proceso de angiogénesis, evitando la formación de nuevos vasos sanguíneos, por lo que podría ser utilizada en el tratamiento local de tumoraciones.

Algunas investigaciones han demostrado que la prolactina inhibe la erección del pene, en especial en la base del mismo. Esta hormona también puede actuar como un inhibidor endógeno cuando la erección ha durado más de 10 minutos.

Niveles normales de prolactina

Los niveles normales de prolactina en sangre pueden variar dependiendo si la mujer está embarazada o no y si se trata de un hombre. En términos generales las mujeres tienen cifras de prolactina en sangre más altas que los hombres, sin embargo estos niveles tienden a subir de forma abrupta durante el embarazo.

En este sentido, los niveles normales de prolactina en hombres puede variar en un rango comprendido entre los 2 y los 18 nanogramos por mililitro. Las mujeres que no están embarazadas cuentan con cifras entre los 2,3 y 25 nanogramos por mililitro, mientras que esta cifra puede ascender hasta los 400 nanogramos por mililitro en la mujer gestante.

Por su parte, existen ciertos estímulos específicos que pueden aumentar los niveles sanguíneos de la hormona, entre los cuales destacan el coito, el ejercicio, el sueño y el reflejo de succión del bebé durante la lactanciaLa elevación producida por dichos estímulos es fisiológica y autolimitada, es decir, la hormona retorna a valores normales por sí sola.

Alteraciones en los niveles hormonales

Diagnóstico de anormalidades de la prolactina
Para detectar algunas alteraciones hay que realizar análisis de sangre.

Los niveles alterados de prolactina en sangre están asociados a múltiples patologías. La presencia de niveles bajos de la hormona se conoce como hipoprolactinemia. Esta patología suele deberse a un tumor en la hipófisis, aunque no tiene gran importancia clínica siempre y cuando no se esté embarazada.

La hipoprolactinemia puede causar en la mujer embarazada el síndrome de Sheehan, el cual se caracteriza por una hemorragia hipofisiaria durante el parto que daña al órgano de forma irreversible. La disminución de prolactina en sangre también puede disminuir la producción de leche materna, por lo que interferirá con la lactancia.

Por su parte, se conoce como hiperprolactinemia a los niveles elevados en sangre de la hormona en cuestión. Una de las causas más frecuentes de esta alteración es un tumor hipofisiario secretor de prolactina o prolactinoma. No obstante, la misma también puede deberse a la acción de algunos fármacos como los antipsicóticos.

La hiperprolactinemia puede tener una gran repercusión tanto en hombres como en mujeres, siendo más severa en estas últimas. Dentro de las consecuencias que puede traer un aumento en los niveles de prolactina en sangre destacan las siguientes:

  • Galactorrea.
  • Disminución del deseo sexual.
  • Infertilidad masculina y femenina.
  • Alteraciones del ciclo menstrual.
  • Aumento de las glándulas mamarias en hombres (ginecomastia).

Una hormona fundamental en el puerperio y la reproducción

La prolactina es una hormona hipofisiaria que cumple múltiples funciones en el organismo, siendo la producción de leche materna una de las más importantes. De esta manera, esta sustancia es fundamental para el mantenimiento de las especies, ya que garantiza la transmisión de nutrientes a la próxima generación.

Su disminución en la sangre solo es importante durante el período posparto, sin embargo su aumento sí posee gran importancia médica. La prolactina está muy relacionada con la ovulación y la erección del pene, sirviendo como un factor inhibitorio en ambos casos, por lo que un aumento de la misma genera infertilidad.

Es este sentido, las alteraciones en su síntesis o secreción pueden generar graves consecuencias en quien lo padece. Por esto es fundamental buscar ayuda médica profesional en caso de que se sospeche de la presencia de alguna patología endocrina o reproductiva.

Fuente: https://muysalud.com/bioquimica/prolactina-todo-lo-que-debes-saber/