¿Cómo se diagnostican las alergias?

Existen muchas formas de diagnosticar las alergias. Veamos cuál es el procedimiento estándar que se usa para los principales tipos.

El diagnóstico de las alergias puede representar todo un desafío para los alergólogos. Aunque en algunos casos se puede determinar el desencadenante exacto, en otros pueden pasan varios meses e incluso años antes de que el paciente sea derivado con un especialista. Muchos también sienten recelo en recurrir al médico, incluso cuando sus síntomas son agudos.

Es importante que busques asistencia médica para determinar qué está ocasionando los síntomas que experimentas. Cuando se detecta el catalizador, el alergólogo puede iniciar un tratamiento personalizado y recomendar algunos hábitos para reducir los episodios. Hoy repasamos el protocolo básico que se sigue para detectar reacciones alérgicas.

Autocomprobaciones en el diagnóstico de las alergias

El diagnóstico de las alergias empieza por la autoexaminación
El primer paso para tratar el problema de las alergias es simplemente identificarlo. Prestar atención sobre los síntomas y sus posibles desencadenantes es de suma importancia.

Con frecuencia el paciente sospecha que padece de alergia cuando asocia la aparición de determinados síntomas con algunos catalizadores. Por ejemplo, puede notar que el cuerpo se hincha luego de comer un grupo alimenticio o que desarrolla congestión nasal, irritación y ojos llorosos luego de tocar a un animal.

Estar atento a los patrones es el primer paso durante el diagnóstico de las alergias. Puedes llevar un registro en forma de diario sobre qué comiste, tocaste o hiciste antes de manifestar los brotes, algo que será de gran ayuda para el especialista en tu primera visita médica. Si lo deseas, también puedes utilizar una prueba casera.

Existen decenas de pruebas disponibles, cada una diseñada para medir la sensibilidad a diferentes alérgenos. Los estudios avalan su uso para una detección inicial, aunque esta siempre debe ser corroborada en un entorno clínico. Ten en cuenta que las pruebas caseras son menos precisas y pueden dar falsos negativos con mayor frecuencia.

Pruebas cutáneas para el diagnóstico de las alergias

El verdadero proceso de diagnóstico de las alergias inicia con tu visita a un especialista de la alergología. Tal y como lo indica la American College of Allergy, Asthma & Immunology, todo empieza por revisar el historial y síntomas del paciente. En este sentido, el médico procederá con lo siguiente:

  • Valorar el historial clínico, el personal y los antecedentes de alergias en la familia.
  • Revisar la presencia de enfermedades subyacentes.
  • Analizar los síntomas, en caso de que estos sean visibles, y descartar algunas posibles explicaciones.

Luego de esto iniciará con una prueba cutánea. Las pruebas cutáneas aún se consideran el estándar de oro para detectar reacciones alérgicas. Las hay de muchos tipos. De acuerdo con la Asthma and Allergy Fundation of America, las más usadas son las siguientes.

Prueba de pinchazo o punción

Es el método más preciso, rápido y asequible de determinar las alergias en los pacientes. Se hace colocando una pequeña muestra del alérgeno sobre la superficie de la piel. Luego, se pincha con ayuda de una aguja para que parte de este ingrese de manera superficial.

Se aguarda durante varios minutos y se revisan las posibles reacciones que se producen en el área pinchada. Por lo general se esperan 15 minutos, aunque puede ser más en función del criterio del especialista.

Se obtiene un resultado positivo cuando se forma una roncha elevada sobre el área de punción. Esta prueba por sí misma no es capaz de determinar la gravedad o todos los tipos de alergia.

Prueba cutánea intradérmica

Si existen dudas con respecto al anterior examen o no se han conseguido resultados concluyentes, el especialista puede hacer una prueba cutánea intradérmica. Consiste en inyectar una pequeña cantidad del alérgeno sospechoso debajo de la piel, de modo que este viaje un poco más profundo que en el caso anterior.

Es muy útil para diagnosticar alergia a los medicamentos o sustancias similares. Puede ser poco útil, por el contrario, para la alergia a los alimentos. Este procedimiento puede arrojar más falsos positivos, de manera que se debe interpretar en su contexto.

Prueba del parche

Si no se han encontrado brotes con base en las anteriores pruebas, pero se sospecha de los alérgenos, entonces se pueden usan parches especiales. Estos contienen una pequeña muestra del desencadenante y se coloca en la piel durante 24 o 48 horas para valorar el resultado a través de una exposición prolongada. Es útil para una variedad de afecciones, en especial para la dermatitis de contacto.

Pruebas de laboratorio para el diagnóstico de las alergias

El diagnóstico de las alergias incluye estudios sanguíneos
Si bien las pruebas de laboratorio para detectar alergias son muy importantes, en ocasiones tienden a ser inespecíficas, ya que identificar el alérgeno por estos medios es difícil.

Como complemento a lo anterior se harán pruebas de laboratorio. Los procedimientos anteriores pueden detectar la reacción, pero no suministra la información completa al especialista. Debido a ello se opta por hacer lo siguiente:

  • Análisis de sangre: la evidencia avala su uso para determinar los valores de inmunoglobulina E (IgE) ante alérgenos como los alimentos, el látex, medicamentos, inhalantes y venenos. Para ello se pueden hacer varios estudios, aunque la prueba ELISA y la ImmunoCAP son las más utilizadas.
  • Prueba de exposición: en un entorno controlado el especialista te dará a inhalar o ingerir una muestra del alérgeno. Esto se hace bajo intervalos cronometrados y con previsión de una posible reacción anafiláctica, como señala Food Allergy Canada.

Esta última prueba solo la debe hacer un profesional. Evita exponerte a los agentes desencadenantes debido al riesgo de una reacción alérgica grave (anafilaxis). La prueba de exposición es especialmente útil para detectar alergia a los alimentos y medicamentos.

Diagnóstico diferencial de las alergias

Los síntomas que has percibido tienen muchas explicaciones que no se relacionan con las alergias. Estas varían para cada condición, de manera que enumerarlas aquí sería muy extenso. Destacamos, eso sí, algunas de las principales:

  • Desencadenantes infecciosos (como un virus, por ejemplo).
  • Condiciones sistémicas raras (sarcoidosis, fibrosis quística y demás).
  • Factores estructurales mecánicos comprometidos (tabique desviado, hipertrofia adenoidea y otros).

Otras posibles explicaciones son cuadros de intoxicación, resfriado o intolerancia. Todo depende de los síntomas que estés manifestando. Para descartar otras explicaciones debes ir al especialista e iniciar el proceso diagnóstico. Con medicación y algunos cambios en los hábitos de vida puedes reducir los episodios y contrarrestar los signos.

Fuente: https://muysalud.com/enfermedades/diagnostico-alergias/