Dieta para el acné

Te vamos a enseñar cómo plantear una dieta adecuada para el tratamiento del acné, lo que reducirá la formación de granos y la inflamación.

El acné es una patología dermatológica que cursa con la formación e inflamación de granos en las zonas superficiales de la piel, sobre todo durante la adolescencia. Se achaca a un desarreglo hormonal y cuenta con un carácter transitorio. Sin embargo, se puede reducir su severidad por medio de la dieta.

Hay que tener en cuenta que algunos alimentos han demostrado ser capaces de limitar la formación de sebo a nivel cutáneo, lo que evita la formación de granos en la piel. No obstante, en ocasiones esto no es suficiente y hay que recurrir al uso de antibióticos por la presencia de infecciones.

Dieta antiinflamatoria para tratar el acné

Como comentamos, es posible plantear una dieta con un carácter antiinflamatorio para reducir la severidad del acné en cuanto a inflamación e infección. Las claves son las siguientes.

Consumir grasas de calidad

La dieta para el acné incluye grasas sanas
El aceite de oliva es una importante fuente de ácidos grasos omega 3. Sus beneficios no solo abarcan el acné, sino que también ayuda al sistema cardiovascular.

Los lípidos son macronutrientes esenciales en la alimentación. Sin embargo, no todos cuentan con la misma calidad. Los de tipo cis resultan positivos para la salud, destacando entre ellos a los insaturados de la serie omega 3.

Estos son capaces de ayudar a modular la inflamación, mejorando también el estado de salud. Así lo evidencia un estudio publicado en la revista International Immunology.

Sin embargo, al someter a los ácidos grasos cis a altas temperaturas se produce una transformación en la configuración espacial de sus moléculas. Se transforman en tipo trans. Estos resultan nocivos para el organismo, ya que consiguen promocionar los mecanismos inflamatorios, según una investigación publicada en la revista Progress in Lipids Research.

Para asegurar el consumo de grasa de calidad hay que promocionar la presencia de alimentos frescos en la dieta, reduciendo la ingesta de ultraprocesados industriales. Asimismo, habrá que garantizar que los métodos de cocción no sean demasiado agresivos desde el punto de vista térmico. Se aconseja siempre optar por la plancha, el horno, el vapor o la cocción con agua.

De este modo se incrementará el aporte de grasas saturadas e insaturadas de tipo cis, por lo que los procesos inflamatorios estarán controlados. Así se contribuirá a evitar una sobreexpresión del acné que pueda complicar el desarrollo de la patología.

Hay que tener presente que existen algunas evidencias conforme los ácidos grasos de la serie omega 6 podrían agravar el problema del acné. Por este motivo se recomienda mantener un ratio omega 3:omega 6 lo más equilibrado posible, para evitar una sobreexpresión de la patología.

Es recomendable asegurar el consumo de pescados azules y de aceite de oliva virgen extra, reduciendo la ingesta de otros aceites vegetales, de margarinas o de algunos frutos secos.

Aportar vitamina C

Los granos provocados por el acné pueden dejar marcas de forma transitoria o permanente. Normalmente generan una serie de heridas, sobre todo si se procede a la manipulación de los mismos. Por este motivo conviene asegurar en la dieta la presencia de alimentos que estimulen la síntesis de colágeno.

Esta proteína es la más abundante en el cuerpo humano, ya que forma parte de casi todos los tejidos. Su producción es endógena, pero puede verse incrementada por la presencia de ciertos nutrientes en grandes cantidades, como es el caso de la vitamina C. Así lo evidencia una investigación publicada en la revista International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism.

Para mejorar el aporte de vitamina C, es preciso introducir en la dieta alimentos como los cítricos, los tubérculos, las fresas, los kiwis, las espinacas… todos ellos contribuyen a alcanzar los requerimientos diarios de la sustancia, lo que asegura también un mejor estado de salud a medio plazo.

Otro micronutriente que también ha demostrado propiedades positivas en lo que a regeneración de las heridas se refiere es la vitamina A. Esta puede encontrarse en forma de betacarotenos en muchos alimentos de color rojo, como la zanahoria, el tomate, el pimiento…

Incluso productos de origen animal como los lácteos o el hígado cuentan con una concentración significativa del elemento.

Moderar el consumo de suplementos de proteínas

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Health Promotion Perspectives, podría existir alguna asociación entre el consumo de suplementos de proteína de suero de leche y el desarrollo de un acné más agresivo.

Faltan evidencias que confirmen dichas sospechas, pero en aquellos adolescentes que presenten tendencia al problema dermatológico podría ser beneficioso moderar la ingesta de dichos productos.

Por otra parte, hay que destacar que no existen investigaciones que consigan asegurar que el consumo de proteína en general se vincule con un mayor riesgo de desarrollar acné. La mayor parte de los estudios hablan de este fenómeno cuando se suplementa con proteína de suero, aunque la muestra está siempre formada por adolescentes que realizan fisicoculturismo.

En este caso existe un nivel de sesgo importante. Por una parte hablamos de adolescentes con una producción de testosterona más elevada debido al ejercicio de fuerza. Por otra parte, es posible que algunos de ellos utilicen sustancias anabolizantes. Entre los efectos secundarios de las mismas se encuentra normalmente el acné.

Incluir especias culinarias

No podemos hablar de dieta antiinflamatoria para prevenir o tratar el acné sin hacer referencia al consumo de especias culinarias. Estos productos no solo sirven para mejorar las características organolépticas de las elaboraciones, sino que son capaces de aportar una gran cantidad de fitonutrientes con potencial beneficioso para la salud.

De entre todas ellas destaca la cúrcuma. Según un estudio publicado en la revista Drug Design, la curcumina presente en su interior es capaz de modular los procesos inflamatorios. También consigue neutralizar la formación de radicales libres y su posterior acumulación en los tejidos, lo que se asocia con un mejor estado de salud.

No obstante, existen otras muchas especias culinarias que se pueden y se deben introducir en la dieta de forma regular. La pimienta, el curry y el jengibre son buenos ejemplos. Cada una de ellas cuenta con características determinadas y con un potencial de acción sobre ciertos parámetros fisiológicos del organismo.

Moderar la ingesta de lácteos

La dieta para el acné incluye evitar los lácteos
A pesar de los evidentes beneficios de los lácteos para la salud, es conveniente controlar su consumo en pacientes con acné moderado o severo.

Los lácteos son alimentos de alta calidad y densidad nutricional. Concentran nutrientes como las proteínas y el calcio. Sin embargo, un sobreconsumo de los mismos durante la adolescencia podría incrementar la severidad del acné, tal y como afirma una investigación publicada en la revista International Journal of Dermatology.

Esto se debe a que dichos alimentos promocionan la expresión de un factor fisiológico asociado con un incremento de la síntesis de sebo a nivel cutáneo. De todos modos esto no quiere decir que haya que restringir su presencia en la dieta. Simplemente que no resulta demasiado recomendable un consumo de más de 2 raciones al día.

Consumir probióticos

Por último, cabe destacar la posibilidad de incluir un suplemento de probióticos en la dieta para reducir la severidad del acné. Las investigaciones más recientes han conseguido demostrar que incidir sobre la microbiota de la epidermis puede mejorar la salud de la misma, reduciendo las patologías que sobre ella se generan.

No solo es preciso modificar o mejorar el perfil de la microbiota externa, sino también de la que se encuentra en el intestino. De ella depende la secreción de una serie de compuestos antiinflamatorios, como el butirato, determinantes a la hora de mantener un buen estado de salud y de evitar la promoción de los procesos inflamatorios.

Además, por medio de la inclusión de probióticos en la dieta se puede reducir la incidencia de las infecciones bacterianas o causadas por microorganismos. Estas suelen complicar el acné, otorgándole mayor severidad y haciendo necesario el tratamiento con antibióticos.

Cuando dichas infecciones se vuelven recurrentes es frecuente que se experimente una sensación de hinchazón, quemazón y dolor en las zonas afectadas, afectando a la calidad de vida y al bienestar de la persona que lo sufre.

Ejemplos de dieta para tratar el acné

Vamos ahora a ejemplificar lo comentado, colocando una serie de menús válidos para el tratamiento del acné y la reducción de los granos a nivel externo.

Desayunos de la dieta para el acné

  • Porridge de avena.
  • Té verde con tostadas con aceite de oliva virgen y atún.
  • Pancakes de avena con frutos rojos.

Comidas

  • Salmón a la plancha con patata cocida y pimientos.
  • Zancos de pollo al horno con boniato y coliflor.
  • Salteado de pavo y verduras al curry.
  • Ensalada de legumbres con atún.

Cenas

  • Pavo a la plancha con ensalada completa.
  • Merluza con patata cocida y zanahoria.
  • Judías con huevo cocido y tomate triturado.
  • Salteado de alubias rojas con espinacas y pollo.

Hay que tener en cuenta que con estos platos no solo conseguirás reducir la presencia del acné, sino que también experimentarás un cambio positivo en la composición corporal y una mejora en el estado de salud. Al fin y al cabo consumir alimentos frescos presenta muchas ventajas a medio plazo.

Plantea una dieta para ayudar a acabar con el acné

Solo mediante la dieta será muy difícil erradicar el acné, pero sí que es posible reducir su severidad, así como la inflamación de los granos. Si pones en práctica todos los consejos que te hemos dado, podrías experimentar una mejora significativa.

Ahora bien, en el caso de que la situación no se desarrolle favorablemente, puede ser necesario acudir al médico. En ocasiones existe inflamación bacteriana persistente que ha de ser tratada con antibióticos para que se resuelva de forma adecuada. De lo contrario tardará más en desaparecer el acné.

Por último, ten en cuenta que es necesario limitar el consumo de suplementos de proteína de suero de leche. Si necesitas un aporte extra de estos nutrientes para favorecer el desarrollo o la recuperación muscular, lo mejor es consultar con un especialista en nutrición para valorar otras opciones.

Fuente: https://muysalud.com/salud/dieta-acne/