El ajo podría ser un aliado para vivir más

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El ajo, además de un condimento básico en nuestra gastronomía, tiene beneficios para la salud. Una nueva investigación analiza moléculas presentes en el ajo que pueden ayudar a alargar la vida

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  1. Isabel Gallardo Ponce

La cocina mediterránea no es lo mismo sin el ajo. Su aroma y su sabor se encargan de dotar de poder a muchos platos y se le ha otorgado a lo largo de la historia propiedades curativas. Ahora viene a sumarse a sus propiedades terapéuticas un estudio realizado por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

La literatura científica ha analizado sus propiedades antioxidantes, antivirales, antimicrobianas y antifúngicas, pero también como una vía para reducir la hipertensión, el colesterol y como modulador del sistema inmune. Según la Fundación Española de Nutrición, el ajo “tiene flores pequeñas, blanquecinas, de seis piezas, dispuestas en umbelas. El bulbo, está cubierto por una envoltura papirácea y consta de varias piezas fáciles de separar llamadas dientes”. Pertenece a la misma familia que las cebollas y los puerros y su bulbo o cabeza germina debajo de la tierra.

Beneficios nutricionales de los ajos

El ajo, con ese olor tan característico que proviene de una sustancia llamada aliína que se transforma en disulfuro de alilo, tiene un alto valor nutritivo y muy pocas calorías: 42 calorías por cada 28 gramos. Además, este fruto viene repleto de: 

Efecto sobre la calidad de vida

Una investigación liderada por el CSIC muestra que algunos de los compuestos del ajo (también presentes en la cebolla y el puerro, entre otros) podrían ayudar a alargar la vida. El estudio, realizado en ratones, abre la puerta a desarrollar tratamientos que permitan mantener una buena calidad de vida durante el envejecimiento. Aunque el estudio se ha llevado a cabo en ratones y, por tanto, no es directamente aplicable a humanos, los investigadores consideran que se trata de una vía de trabajo prometedora.  

El estudio ha demostrado que las moléculas de los compuestos analizados, los dialil sulfurados (como la aliína de la que hablábamos), retrasan múltiples efectos negativos del envejecimiento y aumentan la esperanza y la calidad de vida en ratones macho, tanto jóvenes como de edad avanzada. “La evidencia nos dice que estos mecanismos, presentes tanto en animales como en humanos, son clave para vivir más tiempo y con una mejor calidad de vida, aunque es necesario seguir investigando antes de extrapolar estos resultados a personas”, explica María Ángeles Cáliz Molina, primera autora del trabajo e investigadora del CSIC en el Cabimer, el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (CSIC-Usupo-JA). 

(Foto: Shutterstock)
En los ratones estudiados, estas moléculas también produjeron alguna mejora en alteraciones como el Alzheimer, la sarcopenia y la diabetes. “Los resultados son prometedores y el hecho de que se trate de compuestos de origen natural que ya forman parte de la dieta es un punto a su favor, pero aún tenemos mucho trabajo por delante para llegar a conocer el potencial real de estos compuestos en la mejora de la salud humana. Es necesario seguir investigando, tanto en modelos animales como en humanos, antes de poder recomendar su uso”, concluye el científico del CSIC Alejandro Martín-Montalvo, autor sénior del trabajo y también investigador en el Cabimer.

El ajo en personas mayores

De hecho, el trabajo incluye un estudio observacional en humanos en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Así se ha observado que las personas con mayor fuerza muscular, un mejor perfil de triglicéridos y menor propensión a sufrir algunas alteraciones neurocognitivas eran precisamentelas que tenían potenciados algunos de los mecanismos sobre los que actúan los compuestos del ajo. “El riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas, musculoesqueléticas y metabólicas aumenta con la edad. Más de la mitad de las personas mayores no tienen una calidad de vida óptima. En este contexto, el desarrollo de terapias destinadas a retrasar o evitar la aparición de enfermedades crónicas asociadas a la edad se ha convertido en una prioridad global. La capacidad de estos compuestos para modular aspectos relevantes de estas enfermedades nos anima a seguir nuestras investigaciones”, concluye Martín-Montalvo.  

Fuente: cuidateplus