El comer consciente forma parte del cambio de estilo de vida. La Alimentación Consciente o Mindful Eating consiste en aplicar la atención plena o Mindfulness al comer, poniendo atención e intención a la experiencia de pensamientos, emociones, sensaciones físicas y conductas que tienen lugar antes, durante y después del acto de comer. Al respecto opinó para Télam la Lic. Araceli Vallone, nutricionista especialista en obesidad.

POR LIC. ARACELI VALLONE

En la era en la cual ponemos el piloto automático y hacemos nuestras actividades por inercia, la alimentación también se sube a la vorágine. Y sucede que cuando comemos en piloto automático, se come en abundante cantidad (más de la necesaria); no se registra si hay hambre o saciedad; y también se deja de lado la calidad al elegir «algo así nomás para comer» y continuar con las actividades.

Por lo tanto, la alimentación consciente viene a conectarnos con el momento de la ingesta, con el aquí y ahora.

Algunos beneficios de la alimentación consciente son:

* Permite comer más lentamente.

* Permite reconocer los distintos sabores y texturas.

* Mejora la digestión al masticar mayor cantidad de veces ese alimento.

* Se logra un tipo de saciedad denominada «saciedad sensorial», en donde participan todos los sentidos en el momento en el que el cerebro se conecta con los alimentos. Por ejemplo, se determina la crocantez con impacto en el oído, los olores con el sentido del olfato que trabaja en combinación con el gusto.

Quienes se benefician con el comer consciente son todas las personas que al aplicarla tienden a disfrutar de sus beneficios; incluso es recomendable inculcarlo en los niños y niñas desde que empiezan a comer.

Otro aspecto importante del comer consciente se relaciona con el armado del plato. Ser consciente sobre la cantidad de vegetales que uso (incluso en un sándwich se pueden utilizar); si utilizo fiambres frecuentemente o alterno con carnes magras; si pasan varios días en los que no consumo frutas, legumbres o lácteos etc. Se trata de hacer consciente todos estos aspectos nos permiten elegir mejor qué alimentos vamos a consumir y sin dudas se traduce en un mejor estado de salud general.

¿Sirve para bajar de peso?

El comer consciente forma parte del cambio de estilo de vida. Dejar de lado los distractores como la televisión o el celular para conectar con el momento de la ingesta ayuda a comer la cantidad necesaria y eso impacta en la cantidad de energía (calorías) que están ingresando al cuerpo. Al disminuir la ingesta, si se acompaña de otros factores ayuda a perder peso.

¿Cuáles son los alimentos en donde más conviene aplicar el concepto de alimentación consciente?

Se puede aplicar a cualquier alimento ya sea desde una ensalada en donde vamos a poder detectar las distintas texturas y sensaciones, como lo crocante de los vegetales crudos, lo cremoso de una plata o lo frío como una salsa de yogur.

Pero sirve mucho más para aquellas personas que comen muy rápido, no mastican por lo que el cerebro no registra el alimento que ingresó a la boca.

Por ejemplo, comer papas fritas de paquete resulta muy agradable para muchas personas y debido a su composición de grasa y sal cuesta frenar en una porción adecuada sobre todo si tengo en mano una presentación de paquete grande. Si esa misma papa frita se come aplicando todos los sentidos van a aparecer nuevos sabores y texturas que quizás no sean tan agradables como creíamos.

Poner en práctica este método en el consultorio resulta de gran ayuda a los pacientes para conectarse con los alimentos desde otro lugar y los cambios en los patrones alimentarios mejoran rotundamente.


Por Lic. Araceli Vallone, nutricionista especialista en obesidad (MN 9739). @lic.aracelivallone

Fuente: Télam