Cáncer de colon: un tumor frecuente
El cáncer de colon es el tumor más frecuente en muchos países. Hablamos con una experta en Oncología para que nos explique cómo podemos detectarlo a tiempo, qué signos nos deben hacer sospechar de que algo no va bien.

Marta Orozco, del Servicio de Oncología Médica de la Unidad de Tumores Digestivos del mismo centro, lo tiene claro: “La detección precoz es uno de los pilares fundamentales en el abordaje del cáncer de colon. Permite identificar la enfermedad en fases iniciales e incluso detectar y tratar lesiones premalignas antes de que evolucionen a un tumor”.
Esto “se traduce en una reducción significativa de la mortalidad y en mayores probabilidades de curación”.
¿Y cómo se puede detectar a tiempo? Una de las claves está en los programas de cribado. Aquí, informa, “la principal herramienta es el test de sangre oculta en heces, una prueba sencilla y no invasiva que permite identificar la presencia de sangrado microscópico”. Cuando el resultado es positivo, “se realiza una colonoscopia, que no solo confirma el diagnóstico, sino que además permite detectar y extirpar pólipos u otras lesiones precancerosas en el mismo procedimiento”.
Hay que recordar que “la eficacia de estos programas está ampliamente demostrada”, sin embargo, “su impacto depende en gran medida de la participación de la población y de la correcta continuidad del proceso diagnóstico tras un resultado positivo”. Por ello, es fundamental “fomentar la adherencia al cribado en las personas en las que está indicado”
Pero no sólo el cribado ayuda a detectar precozmente posibles lesiones sino que también hay que conocer y prestar atención a los síntomas de alarma y, informa, “consultar de forma temprana cuando aparecen”. Esta combinación de “prevención, cribado y diagnóstico precoz permite detectar la enfermedad en estadios iniciales, donde las tasas de curación son significativamente más altas”, asegura.

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Síntomas que hay que consultar
Dicho esto, ¿qué signos nos deben hacer sospechar de que algo no va bien? Orozco señala los siguientes:
- La presencia de sangre en las heces (rectorragia)
- Cambios persistentes en el ritmo intestinal, como diarrea o estreñimiento que no son habituales
- Heces más estrechas o con un aspecto diferente al habitual
- Dolor abdominal mantenido
- La aparición de anemia ferropénica sin causa aparente
También pueden presentarse signos más generales como:
- Cansancio
- Pérdida de peso no explicada.
En opinión de la experta, “es especialmente importante prestar atención a estos síntomas cuando se mantienen en el tiempo o no tienen una causa clara”. Aunque, es importante saber también que, “en muchos casos pueden deberse a patologías benignas”. Aun así, indica, “su persistencia siempre debe motivar una consulta médica para descartar causas relevantes, incluido un tumor en fases iniciales”.
Otra cosa que hay que tener en cuenta es la edad de los pacientes. Esto es así porque, como reconoce, “en los últimos años estamos observando un aumento de la incidencia en pacientes más jóvenes, en quienes a menudo existe una menor percepción de riesgo. Esto puede hacer que los síntomas se minimicen o se atribuyan a causas banales, retrasando el diagnóstico”. Por eso, la expuesta cree “fundamental insistir en que la edad no debe ser un motivo para ignorar signos de alarma”.
Dicho esto, recuerda: “Ante cualquier cambio mantenido en el hábito intestinal, sangrado o síntomas inexplicables, lo recomendable es consultar sin demora ya que la detección precoz sigue siendo uno de los factores más determinantes para mejorar el pronóstico de esta enfermedad”.
Cómo se puede prevenir el cáncer de colon
Otra buena noticia sobre el cáncer de colon es que, como en otro tipo de tumores, se puede prevenir, en gran medida, ya que “una parte importante de su riesgo está relacionada con factores modificables”.
Así, señala la experta, “sabemos que determinados hábitos aumentan la probabilidad de desarrollar esta enfermedad, como el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo, el consumo de alcohol y una alimentación poco saludable, especialmente aquella rica en alimentos ultraprocesados y baja en fibra, frutas y verduras”. Por el contrario, “adoptar un estilo de vida saludable puede contribuir de forma significativa a reducir ese riesgo”.
Las principales medidas preventivas incluyen:
- Mantener una actividad física regular
- Controlar el peso corporal
- Evitar el tabaco
- Evitar el alcohol
- Seguir una dieta equilibrada, preferiblemente basada en el patrón mediterráneo, rica en fibra, frutas, verduras y alimentos frescos.
Así, concluye la experta, “la combinación de hábitos saludables y participación en los programas de cribado es la estrategia más eficaz para disminuir el impacto del cáncer de colon en la población”.