La alergia que aparece cuando te refrescas

La urticaria por frío o urticaria a frigore es una reacción de la piel tras estar expuesto a bajas temperaturas, a objetos o bebidas frías. Parece que es una enfermedad cutánea que solo debería aparecer en épocas o lugares fríos, pero lo cierto es que también puede presentarse en verano.
¿Qué es la urticaria por frío?
La urticaria por frío se suele presentar como picor, enrojecimiento y aparición de habones en las zonas de la piel que han estado expuestas a temperaturas más bajas. “Es poco frecuente, pero puede condicionar la vida de las personas que la padecen, apunta Ana Novalbos Wischer, alergóloga del Hospital Universitario Quironsalud Pozuelo.
Entre sus clasificaciones, la urticaria por frío puede ser adquirida y primaria de causa desconocida o bien secundaria a infecciones de las vías superiores, rubéola, mononucleosis…, picaduras de insectos, cáncer, enfermedades tiroideas y vasculitis, entre otras causas. Las urticarias por frío físicas primarias “suelen durar una media de 5-6 años y después desaparecer”.
En la forma secundaria, se detectan inmunoglobulinas (anticuerpos) que reaccionan al frío y se llaman crioglobulinas. También hay una forma hereditaria, poco frecuente, y que se transmite de forma dominante y suele iniciarse en la infancia.
¿Cómo puede aparecer en verano?
La urticaria por frío puede aparecer en ambos sexos, aunque suele ser algo más habitual en las mujeres. No obstante, es más frecuente en jóvenes y niños. Los síntomas más habituales son el picor, el enrojecimiento y los habones, aunque en ocasiones también puede producir tumefacción o hinchazón.
La alergóloga añade que en algunas ocasiones, generalmente cuando el cuerpo se expone de forma prolongada al frío -un baño, por ejemplo- los síntomas pueden llegar a ser graves y producir: dolor abdominal, dificultad para tragar y respirar, mareo y pérdida de conciencia.

(Foto: Unsplash/Max)
Novalbos explica a CuídatePlus que en verano los desencadenantes más habituales son “los baños en agua fría, ya sea en la piscina, el río o el mar”. Pero también en las personas susceptibles hay que estar atento a la temperatura de los alimentos. “Los desencadenantes varían de una persona a otra, pero hay que tener precaución con helados, bebidas con hielo o refrigeradas”, explica la alergóloga.
Prevención cuando aprieta el calor
Aunque parezca que cuando las olas de calor se suceden la alergia al frío no debería ser un problema, lo cierto es que lo es precisamente por los cambios de temperatura.
Sus síntomas pueden aparecer en pocos minutos y hasta una hora después de la exposición. Para evitar la aparición, Novalbos aconseja:
- Evitar la inmersión en piscinas y otras aguas frías, especialmente si se hace de forma brusca. Es importante entrar en el agua con precaución y despacio, además de comprobar la temperatura del agua.
- Bañarse siempre acompañado y nunca en zonas profundas.
- Evitar comer alimentos o bebidas muy frías.
- No realizar ejercicio en ambientes fríos.
- En invierno se aconseja utilizar prendas de abrigo que cubra bien las manos y la cara, más expuestas a la temperatura.
Diagnóstico con hielo
Para diagnosticar la urticaria por frío se utiliza el Test del cubito de hielo, que consiste en un test de provocación con frío. “Se aplica un cubito de hielo o un tubo de ensayo con agua congelada sobre la cara anterior del antebrazo durante un tiempo variable. Entre cada exposición se esperará 10-15 minutos, tiempo en el que aparecerá primero picor y después un habón con la forma del cubito de hielo”. Además se realizarán otros estudios para descartar enfermedades asociadas.
Si se confirma la alergia se tratará de identificar aquellos casos más graves y siempre que el médico lo considere se podrá aconsejar llevar siempre encima adrenalina o corticoides para utilizar si aparece una reacción grave.
Fuente: cuidateplus