Lipedema: un problema estético y de salud

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Qué es, por qué aparece y qué tratamientos hay para este problema de muslos, cadera, piernas y glúteos

El lipedema no es un problema estético es también un problema de salud que afecta, sobre todo y fundamentalmente, a las mujeres. Es un problema de salud poco diagnosticado porque la gente lo asocia a las consecuencias de la obesidad o el sobrepeso. Se estima que en España la sufren entre un 10 y un 15% de las mujeres. Te contamos qué se puede hacer para mejorar. 

lipedema
  1. Joanna Guillén Valera

El lipedema es uno de los problemas de salud más buscados en internet, sobre todo, por las mujeres. Preguntas cómo qué es, por qué aparece o qué puedo hacer para eliminarlo o prevenirlo son algunas de las más habituales. Hablamos con expertos que nos explican qué es este problema y qué soluciones hay. Como explica a CuídatePlus Cecilia Rufino, licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid y experta en cirugía estética en Institución Gournay, lo primero que hay que saber y lo más importante es que el lipedema “es una enfermedad crónica inflamatoria del tejido adiposo (grasa corporal) caracterizada por la acumulación simétrica y anormal de grasa subcutánea, principalmente en la extremidades inferiores (muslos, caderas, piernas y glúteos) y, en ocasiones, brazos”.

A pesar de estos síntomas característicos, el lipedema continúa infradiagnosticado, principalmente porque se confunde con  sobrepeso, obesidad o problemas circulatorios. Según Rufino, “al ser una enfermedad muy infradiagnosticada no disponemos de un número real de afectadas pero se estima que en España la sufren entre un 10 y un 15% de las mujeres”, una cifra nada despreciable. 

Foto de engin akyurt en Unsplash

Causas del lipedema: por qué aparece

Lamentablemente no se conocen las causas de este problema de salud. Como explica en detalle Rufino, “no se conoce de manera exacta su origen, aunque hay ciertos factores implicados como la genética o los cambios hormonales, como la pubertad, el embarazo o la menopausia”. La enfermedad “está causada por alteración de los vasos sanguíneos y linfáticos y la inflamación del tejido graso y aunque la dieta y el ejercicio no son una causa de la enfermedad, sí que son factores importantes a la hora de controlar sus síntomas”, informa la experta. 

Lo que sí se sabe es que es más frecuente en mujeres. “Afecta en su mayoría a mujeres (más de un 90%), y suele estar relacionado con los cambios hormonales que sufre durante las diferentes etapas de su vida”. En hombres “es una enfermedad muy poco frecuente y suele asociarse a casos familiares/genéticos”, añade.

Síntomas del lipedema 

Para muchas mujeres, poner nombre a lo que ocurre es un primer paso fundamental ya que un diagnóstico precoz permite iniciar medidas conservadoras como compresión, ejercicio adaptado, fisioterapia y manejo del dolor, que ayudan a reducir síntomas y mejorar la funcionalidad.

También permite detectar factores que pueden agravar el cuadro, como el sedentarismo o el exceso de peso, y valorar de forma personalizada si la cirugía puede ofrecer un beneficio adicional. “El lipedema no tiene por qué empeorar inevitablemente. Depende de cómo se manejen los factores de riesgo y de la atención que se reciba”, destaca Lourdes Yagües, responsable de la nueva Unidad de Cirugía de Lipedema del Hospital Quirónsalud Marbella y el Hospital Quirónsalud Málaga, quien señala que “la clave para su diagnóstico está en reconocer los signos clínicos específicos”.

Aquí, informa Rufino, hay que tener en cuenta los siguientes síntomas:

  • El dolor o sensibilidad al tacto
  • La fragilidad capilar que puede provocar hematomas frecuentes.
  • Una piel irregular o nodular 
  • La resistencia de esta grasa a la dieta y el ejercicio

Además, como indica Yagües “para hablar de lipedema tiene que haber, además del volumen, síntomas como dolor, pesadez o hipersensibilidad”. 

Otro aspecto significativo de esta enfermedad es que “la paciente adelgaza de cara o tronco, pero las piernas cambian muy poco”, afirma la especialista de Quirónsalud.

Poner nombre a lo que ocurre es un primer paso fundamental para muchas mujeres. Un diagnóstico precoz permite iniciar medidas conservadoras como compresión, ejercicio adaptado, fisioterapia y manejo del dolor, que ayudan a reducir síntomas y mejorar la funcionalidad.

También permite detectar factores que pueden agravar el cuadro, como el sedentarismo o el exceso de peso, y valorar de forma personalizada si la cirugía puede ofrecer un beneficio adicional. “El lipedema no tiene por qué empeorar inevitablemente. Depende de cómo se manejen los factores de riesgo y de la atención que se reciba”, destaca la doctora.

Prevención y tratamiento

En cuanto a su prevención, actualmente, informa Rufino, “no podemos prevenir su aparición pero sí podemos ralentizar su avance y disminuir los síntomas”. Lo principal será “un cambio de hábitos que incluya una dieta antiinflamatoria y ejercicio físico de bajo impacto regular”.

Además, “las prendas de compresión y la fisioterapia con masajes drenantes ayudarán a mantener el dolor y la inflamación a raya”.

Muchas mujeres acuden a la consulta pidiendo soluciones y tratamientos definitivos para este problema. En este sentido ¿qué opciones hay? Como recuerda Rufino, “el lipedema es una enfermedad crónica que por desgracia no tiene una cura definitiva a día de hoy. Sin embargo, existen diferentes tratamientos que nos permiten mejorar mucho estéticamente y mantener una buena calidad de vida”.

El tratamiento más efectivo es “la liposucción especializada”. Esta terapia “es una cirugía diseñada específicamente para tratar la grasa patológica del lipedema, respetando al máximo el sistema linfático y buscando mejorar dolor y funcionalidad, no solo el volumen”, detalla Rufino.

Por otro lado, añade, “hay otros tratamientos más conservadores que nos permiten mejorar parcialmente el aspecto de las zonas afectadas a la vez que reducimos los síntomas”. 

Entre ellos se incluyen:

  • La mesoterapia
  • Hidrolipoclasia
  • Carboxiterapia  
  • Presoterapia

En cualquiera de ellos, “es fundamental buscar un buen diagnóstico con un profesional médico que pueda recomendar los mejores tratamientos en cada caso”, concluye.