La gastritis no es un trastorno homogéneo, sino que condensa un grupo heterogéneo de afecciones. Te presentamos los principales tipos de gastritis.

La gastritis es un grupo heterogéneo de trastornos que se caracterizan por la inflamación o erosión de la mucosa que recubre las paredes del estómago. Se suelen clasificar dos tipos de gastritis: aguda y crónica. Sin embargo, dentro de esta categorización también podemos determinar otras que cubren el espectro total del trastorno. Hoy indagamos en los principales tipos de gastritis y te enseñamos todo lo que deberías saber.

De acuerdo con la variante desarrollada se determina el tratamiento, así como la evolución de la afección. Los síntomas también pueden ser ligeramente diferentes, de manera que la distinción no es baladí. Todas ellas, tal y como señalan los expertos, se desencadenan por medio de diferentes reacciones que van desde alergias, infecciones, medicamentos y factores ambientales.

Principales tipos de gastritis

La primera clasificación de los tipos de gastritis diferencia entre los episodios agudos o leves y los crónicos o severos. En el primer caso se hace referencia a aquellos episodios en los que la gastritis se desarrolla de manera imprevista y con síntomas leves. En el segundo caso los pacientes manifiestan el trastorno progresivamente y con síntomas intensos. Los cuadros de este tipo pueden extenderse por meses e incluso años.

Aunque esta distinción es útil para determinar la gravedad del trastorno y su evolución, no lo es para clasificar las causas y las características que definen a cada episodio. Es por esto que los investigadores apelan por una clasificación mayor, en la cual destacan los siguientes tipos de gastritis.

1. Gastritis erosiva

La gastritis erosiva es la forma más grave de este trastorno. Se caracteriza por la presencia de inflamación y erosión (desgaste) de las paredes que revisten al estómago. Puede ser tanto aguda como crónica y se distingue de otros tipos de gastritis por la presencia de úlceras o llagas en las paredes del estómago.

A menudo esta variante de manifiesta por la interacción con sustancias irritantes. Por ejemplo, por la ingesta excesiva de alcohol o de cierto tipo de medicamentos (aspirina y otros antiinflamatorios no esteroideos). Lesiones directas ocurridas durante un procedimiento médico, la ingesta voluntaria de anticorrosivos y algunas infecciones también pueden desencadenarla.

2. Gastritis no erosiva

Entre los tipos de gastritis están aquellos producidos por bacterias
El microorganismo más frecuentemente asociado a la aparición de gastritis es el Helicobacter pylori. Con el tiempo, la enfermedad puede generar graves complicaciones.

Los pacientes que desarrollan gastritis no erosiva manifiestan cambios en el revestimiento del estómago. Estos incluyen una leve o moderada inflamación, atrofia de la mucosa y en algunos casos metaplasia (un tipo de cambio en la estructura celular). En todo caso, no se producen úlceras o ampollas en dicho revestimiento, de manera que es menos grave que la anterior.

Las gastritis no erosiva se puede manifestar por una variedad de factores, aunque la mayoría de los casos se desarrollan debido a una infección por Helicobacter pylori. La H. pylori es una bacteria que está presente en 2/3 de la población mundial. Crece en la mucosa que reviste el estómago y se relaciona con múltiples problemas gastrointestinales.

3. Gastritis viral o fúngica

También se denomina gastritis infecciosa para diferenciarla de los casos producidos por H. pylori. Es uno de los tipos de gastritis menos frecuentes que se desencadena por infecciones virales o fúngicas prolongadas. La mayoría de las veces lo hace en pacientes con el sistema inmunitario comprometido, como en aquellos que están en tratamiento para el cáncer o que padecen de VIH.

Por ejemplo, se han reportado episodios de gastritis ocasionados por la infección del virus de la hepatitis C. También existe evidencia de cuadros de este tipo desarrollados por el virus del herpes simple. Por último, y para rescatar uno de tantos ejemplos, se sabe que el virus de Epstein-Barr también se asocia a este tipo de gastritis.

4. Gastritis por estrés agudo

Es una variante de gastritis erosiva que se produce por una lesión repentina de las paredes del estómago. Por ejemplo, la introducción de una sonda nasogástrica o un traumatismo externo que ocasiona una hemorragia interna. No se conocen con exactitud los mecanismos patológicos implicados en estos casos, aunque se sospecha que se debe a una disminución del flujo sanguíneo al estómago.

Existen casos de gastritis luego de una lesión craneoencefálica grave, de manera que el traumatismo no tiene por qué desarrollarse en las inmediaciones del estómago. Algunas enfermedades también pueden desencadenarla. Por ejemplo, la evidencia indica que los niveles bajos de hormona tiroidea (hipotiroidismo) podrían desencadenar episodios de gastritis.

5. Gastritis atrófica

En estos casos se produce un atrofiamiento o adelgazamiento de la mucosa que recubre las paredes del estómago. Esto ocasiona además la pérdida de las células que liberan enzimas y ácidos al estómago.

Tiene muchas causas, aunque la principal es una alteración autoinmunitaria. Es decir, cuando el cuerpo se ataca a sí mismo sin una razón aparente. Los episodios de esto tipo se denominan gastritis atrófica metaplásica autoinmune.

Esta variante también se puede manifestar ante extirpaciones parciales del estómago y como consecuencia de una infección por H. pylori.  Tal y como indican los expertos, la mayoría de estos episodios son crónicos, aunque en un principio parecen mostrar un desarrollo benigno.

6. Gastritis eosinofílica

Los tipos de gastritis incluyen la eosinofílica
Para diagnosticar correctamente un caso de gastritis eosinofílica, es necesario que el médico tome una muestra para que sea evaluada en el laboratorio.

La gastritis eosinofílica es el resultado de un proceso inflamatorio en el que los eosinófilos en las paredes del estómago y en la sangre aumentan en cantidad. Los investigadores la dividen en tres subtipos: mucosa, muscular y serosa.

Casi todos los pacientes desarrollan síntomas crónicos, de manera que a menudo se requiere una terapia permanente o a largo plazo. En este tipo se reporta una acumulación de glóbulos blancos (eosinófilos) en las paredes del estómago.

7. Enfermedad de Ménétrier

La enfermedad de Ménétrier es una variante rara de gastritis en la que el paciente manifiesta engrosamiento de la membrana que recubre el estómago. Como consecuencia se desarrollan pliegues gástricos.

Tal y como nos recuerda la Organización Nacional para Trastornos Raros, es una enfermedad poco comprendida en la que se desconocen sus causas y que se suele confundir con otro tipo de trastornos gástricos.

Estos son los tipos de gastritis más comunes. Dado que todas las variantes ocasionan complicaciones si no se tratan, se debe buscar asistencia médica en cuanto se identifiquen los síntomas. Las náuseas, los vómitos, el dolor estomacal, la indigestión y la sangre en las heces se deben considerar signos de alerta.

Fuente: https://muysalud.com/enfermedades/tipos-gastritis/