La verdad sobre el modo oscuro del móvil
¿Eres de los que usas el modo oscuro del móvil para evitar los brillos y que te deslumbre la luz del móvil? Te contamos cómo cuidar tus ojos al usar pantallas y cuándo usar el modo claro y el modo oscuro, siguiendo los consejos de un oftalmólogo.

Que usamos el móvil demasiado en nuestro día a día no es cosa que vaya a sorprender a nadie. Lo que también hacemos muchos es poner la pantalla del teléfono en modo oscuro. Unas veces porque nos es más cómodo pero muchas otras lo hacemos porque creemos que una luz menos potente y con menos brillo nos dará cierto confort a la salud visual y nos deslumbra menos.
¿Es esto cierto? Carlos Lisa, oftalmólogo especializado en Córnea y Cristalino del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, nos da las claves para entender si esto que hacemos por intuición está avalado por la ciencia o no.
Podemos tener la sensación de que la letra blanca es más legible cuando está sobre fondo negro, pero Lisa explica que esto no tiene por qué ser así. “Muchas personas notan alivio porque baja el deslumbramiento. En lectura sostenida, con frecuencia resulta más eficaz la polaridad positiva (texto oscuro sobre fondo claro), porque se asemeja a la lectura en papel y esto puede favorecer la lectura frente al alto contraste del texto claro sobre fondo negro en determinadas condiciones”.
Según el oftalmólogo leer sobre fondo blanco hace que nuestro ojo sea mucho más eficiente. ¿A qué se debe? Cuando hay luz y miramos un fondo blanco, la pupila se cierra. Al disminuir su tamaño tenemos una visión más nítida y precisa de las letras. “Cuando ponemos el fondo negro, sucede lo contrario, la pupila se abre para intentar captar luz en la oscuridad y, al dilatarse, podemos perder parte de ese enfoque”.
¿El modo oscuro ayuda a nuestros ojos?
Lo cierto, dice Lisa, es que “no existe evidencia científica de que el modo oscuro evite o retrase el desarrollo de problemas de visión. Por eso, no hay que verlo como una protección para los ojos, sino como una herramienta que ayuda a mejorar la comodidad cuando se usan pantallas”.
El beneficio real de leer blanco sobre negro, apunta Lisa, aparece en condiciones de baja luminosidad. “En una habitación con poca luz, una pantalla blanca retroiluminada brilla como un foco directo a nuestros ojos, causando un deslumbramiento muy molesto para la vista. El modo oscuro suaviza ese golpe de luz, haciendo que el contraste sea mucho menor.”
Modo oscuro: ¿de noche o de día?
Una vez que tenemos claro de que el modo oscuro no es mejor para nuestros ojos en términos de salud, tenemos que tener en cuenta que será el entorno el que nos dicte cuándo y cómo usarlo. Por eso el oftalmólogo del Instituto Fernández-Vega apunta que cuando es de día o tenemos buena iluminación, hay quien prefiere poner el modo claro ya que mejora la visibilidad y puede evitar un esfuerzo extra.
Por el contrario, “de noche o con poca luz, el modo oscuro puede resultar más cómodo porque se reduce el deslumbramiento. Lo más recomendable es ajustar el modo y el brillo para que la pantalla no destaque como una fuente de luz excesiva con respecto al ambiente”.

¿Ayuda el modo oscuro a la fatiga visual?
Si pensamos que el modo oscuro nos ayuda cuando estamos cansados y vemos más borroso, es decir, cuando tenemos fatiga visual, Lisa apunta a que este cansancio se debe más al uso de pantalla con un brillo inadecuado. Y más allá de eso la causa de esta fatiga visual puede ser debida a “no realizar descansos visuales recomendados, a la distancia con respecto a la pantalla o incluso al tamaño de la letra”.
No es tanto el color lo que causa esas molestias visuales sino nuestros ojos o, “mejor dicho, lo que dejamos de hacer con ellos. La fatiga real no viene del color, sino de la falta de parpadeo. Cuando estamos concentrados frente a una pantalla, pasamos de parpadear unas 15 o 20 veces por minuto a hacerlo solo 5 o 6”.
¿Qué ocurre cuando parpadeamos menos? Cuando fijamos la vista en una pantalla parpadeamos menos y esto hace que la lágrima se evapore y el ojo se seque. Según Lisa, esta sequedad provoca los siguientes síntomas clásicos:
- Picor.
- Visión borrosa.
“Solemos confundir estos síntomas con la fatiga visual. Por ello, es muy importante parpadear de forma consciente y seguir la regla 20-20-20, es decir, descansar la vista 20 segundos cada 20 minutos de actividad mirando a seis metros de distancia (20 pies).
¿Cómo influye tener miopía o presbicia?
En función del defecto refractivo y la corrección variará la experiencia que tengamos al mirar una pantalla. Por eso, las personas con vista cansada (presbicia) suelen estar más cómodos con el modo claro. “Al haber más luz, la pupila se hace pequeña y eso crea un efecto natural de enfoque que les permite leer la letra pequeña con menos esfuerzo”.
Sin embargo, los miopes son más sensibles al brillo, por lo que suelen optar por el modo oscuro.
En el caso de las personas con astigmatismo, la cosa cambia. “El modo oscuro puede no ser beneficioso. Al dilatarse la pupila con el fondo negro, puede parecer que las letras tengan sombras”.
¿Qué tipo de pantallas son las que mejor vemos?
No es lo mismo estar varias horas mirando el móvil que usar un ordenador en una jornada de trabajo o leer un libro electrónico. Lisa apunta a que el dispositivo es determinante para entender cómo reaccionan nuestros ojos.:
- Teléfono móvil: Es el dispositivo que más se usa y a una distancia más corta. “Esto exige un esfuerzo de acomodación y convergencia muscular, que puede causar una mayor fatiga visual”.
- El ordenador, aunque también puede provocar que parpadeemos menos y lo usemos durante varias horas seguidas, suele estar colocado a una distancia más alejada que el teléfono. “Se coloca a unos 60 cm, lo que permite una posición visual mucho más relajada y sostenible”.
- Libro electrónico: Aunque leamos de forma sostenida durante varias horas es más confortable para la visión al tener luz reflejada y no emitirla directamente. “Este sistema imita el comportamiento físico del papel impreso, reduciendo drásticamente el estrés visual y los síntomas de sequedad.
Cuidar los ojos frente a pantallos
La clave para proteger y cuidar nuestros ojos al usar pantallas se resume, según el oftalmólogo en estas sencillas medidas:
- Adaptar la iluminación ambiental.
- Mantener una distancia mínima de 50-60 cm con respecto al dispositivo.
- Realizar descansos.
- Parpadear conscientemente.
- Optar por tamaños de letra que no nos obliguen a forzar.
Fuente: cuidateplus