CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), default quality

CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), default quality

Las señales de alerta que no debes ignorar

La otitis es especialmente frecuente en verano, cuando los baños continuados aumentan la humedad en el conducto auditivo. Un médico explica cuáles son sus síntomas y qué hacer para evitar que la infección empeore.

un hombre con dolor de oído
  1. Alicia Cruz Acal

Se estima que el 10% de la población desarrollará otitis alguna vez a lo largo de su vida, un problema que se acentúa en verano. Aunque no reviste de gravedad, se trata de un cuadro muy doloroso. Jesús Ortega, médico de familia y comunitaria y coordinador del grupo de trabajo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), apunta cuáles son los síntomas más frecuentes que requieren de consulta médica:

  • Dolor de oído intenso o persistente que no cede con analgésicos habituales (paracetamol o ibuprofeno). 
     
  • ⁠Dolor desproporcionado al tocar el oído, al presionar el trago, que es la prominencia delantera de la oreja, o al tirar del pabellón auricular. 
     
  • Salida de secreción a través del conducto auditivo externo. 
     
  • ⁠Sensación de oído taponado e hipoacusia (pérdida de audición).  
     
  • ⁠Picor intenso, que puede orientar a una infección por hongos o una dermatitis eccematosa. 
     
  • ⁠Fiebre o afectación del estado general. 

Aunque las complicaciones son excepcionales, Ortega advierte que la otitis puede derivar en la extensión de la infección, la recidiva (o repetición) o en la no respuesta al tratamiento por exceso de exudado, que precisará su aspirado en caso de infección fúngica. Respecto a los episodios más graves, las molestias son más agudas, la zona rojiza intensifica su color y se puede producir una ligera pérdida auditiva. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud, el 60% de las pérdidas auditivas que pueden sufrir los niños a raíz de dichas complicaciones, son evitables si se llevan a cabo buenas prácticas. 

una chica con dolor de oído

(Foto: Magnific)

¿Qué es peor para los oídos, bañarse en la piscina o en el mar?

Ortega aclara que la piscina tiene un riesgo ligeramente mayor ya que tiene cloro y químicos que alteran la capa protectora del oído perdiendo su función barrera. Por su parte, “el mar tiene sal, que es menos agresiva para la piel y sin irritantes químicos, pero puede suponer un mayor riesgo en zonas cercanas a desembocaduras de ríos por contaminación de bacterias”. 

En definitiva, resume Ortega, “el factor determinante para la otitis no es el tipo de agua, sino el tiempo prolongado de inmersión y la humedad que queda atrapada en el conducto auditivo”.

Una duda más, ¿alguien con otitis puede seguir bañándose? “No, mantener la exposición al agua y a la humedad agrava el cuadro”, responde el médico de familia. En concreto, advierte, “retrasa la curación porque mantiene la humedad, disminuye la eficacia del tratamiento porque arrastra las gotas óticas y aumenta el dolor e inflamación porque irrita el oído”. 

Cómo prevenir la otitis en verano

Desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), apuntan las siguientes medidas para prevenir la otitis en verano:

  • Secar los oídos suavemente con una toalla después del baño, sin introducir objetos en el canal auditivo.
     
  • Evitar el uso de bastoncillos, ya que pueden dañar la piel del conducto y facilitar infecciones.
     
  • Utilizar tapones de baño si se tiene predisposición o historial de otitis recurrentes.
     
  • No bañarse en aguas no controladas o visiblemente sucias.
     
  • Evitar permanecer con la cabeza bajo el agua largos periodos.
     
  • En caso de notar molestias, no aplicar gotas por cuenta propia y evitar remedios caseros.

Fuente: cuidateplus