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Orforglipron: así es el GLP-1 para bajar de peso que no se inyecta sino que se toma en pastillas y que es una “buena opción para las mujeres con obesidad”

El medicamento, que todavía no está aprobado por la Agencia Europea del Medicamento, se toma por vía oral y, según los expertos, puede ser una gran alternativa a los inyectables, incluyo más potente. 

mujer pastillas
  1. Joanna Guillén Valera

La obesidad se ha convertido en una de las enfermedades crónicas más frecuentes en nuestro país. Según datos del INE, el sobrepeso supera ya el 40% en hombres y mujeres en España y, en el caso de la obesidad, afecta aproximadamente al 17 % de la población adulta de forma directa, según los criterios de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Sumando ambos datos, el porcentaje es de un 57%, es decir que más de la mitad de los españoles tendría obesidad o estaría en riesgo de tenerla. En este contexto, hace unos años, surgieron los análogos del GLP-1, unos medicamentos ideados para la diabetes pero con muy buenos resultados en la pérdida de peso de personas con obesidad. 

El más conocido en nuestro país es el Ozempic, pero han ido surgiendo nuevos más potentes y con formas de administración más cómoda. Uno de los más esperados en España es Orforglipron, “una nueva molécula para el tratamiento de la obesidad que, a diferencia de los inyectables, se administra vía oral de forma diaria”, explica a CuídatePlus Raquel Campos, ginecóloga, sexóloga y presidenta de la Sociedad Española de Ginecología Estética, Regenerativa y Funcional, quien apuesta por este medicamento como una opción, también, para las mujeres tras la menopausia, momento en el que el cuerpo cambia y aumenta el sobrepeso y la obesidad. 

De hecho, un estudio realizado por la Clínica Palacios y la sección privada de ginecología de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), evidenció que hasta el 60% de las mujeres tiene sobrepeso u obesidad en esta etapa de la vida. ¿Por qué ocurre esto? Como informa la experta, “en esta etapa se pone en marcha unos mecanismos en los que, por un lado, disminuye el gasto energético, cosa que implica un aumento de la reserva energética en forma de grasa. Por otro lado, los depósitos de grasa periféricos (muslos, nalgas), dejan de ser los principales y pasa a acumularse esta grasa en la zona visceral”.

Una buena opción para la obesidad en la mujer

Como explica la ginecóloga, “este medicamento es un agonista oral, en este caso no peptídico, del receptor de GLP-1 y actúa, como el resto de agonistas de GLP-1, reduciendo el apetito al activar el centro de saciedad, retrasando el vaciado gástrico y mejorando el control glucémico”

Las diferencias, tal y como se ha comentado, son la vía de administración, “que en este caso son vía oral, por lo que puede facilitar su uso y la adherencia al tratamiento”, asegura la experta. 

¿Por qué es una opción para las mujeres en menopausia? “Porque en esta etapa de la vida, en muchas mujeres, el cambio metabólico que implica el descenso hormonal se acompaña de un aumento de peso, centrado en la grasa abdominal, por lo que incrementa el riesgo de enfermedad cardio vascular y enfermedad metabólica”, explica la experta.

Este medicamento, insiste, “actúa estableciendo un control en el equilibrio del hambre y la saciedad, de manera que controla la ingesta de alimentos. Ello conlleva una disminución de la grasa corporal, y en especial la grasa visceral”.

Es importante recordar que Orforglipron actualmente, “no está aún aprobado por la Agencia Europea del Medicamento, por lo que no está comercializado ni aprobado en España”, aunque sí en otros países como Reino Unido.

¿De uso crónico?

Si partimos de la base de que la obesidad “es una enfermedad crónica, reconocida como tal” el tratamiento de la obesidad “se plantea como un tratamiento crónico”, explica la ginecóloga. Pero el uso de este u otro medicamento para tratar la obesidad no es la única solución. Como explica, “este uso debe ir siempre acompañado de cambios en hábitos de vida, como el ejercicio o los hábitos alimentarios y siempre con una individualización del tratamiento al paciente”, resalta. Y es que, “cualquier tratamiento para la obesidad, ya sea dieta y ejercicio o tratamiento médico, si no se mantiene en el tiempo, al dejarlo puede suponer una recuperación del peso inicial”

Por tanto, el uso de este medicamento deberá “acompañarse siempre de un seguimiento nutricional, para evitar pérdida de masa muscular, y de un plan de alimentación adecuado. E, idealmente, de un acompañamiento psicológico en aquellas personas que puedan beneficiarse”, concluye.

Fuente: cuidateplus