Abejas, avispas y alergias
18/03/2011 Picadura de avispa. SALUD DIEPHOSI/ISTOCK
Cómo diferenciar una reacción normal de otra grave y qué hay que hacer
Con el calor y las vacaciones no es raro que acabemos nosotros o alguien cercano con una picadura de abeja o de avispa. Si esto ocurre, ¿qué debemos hacer y cuándo debemos preocuparnos? Marcela Santaolalla, alergóloga de HM Sanchinarro, nos da las claves.

Se espera que este verano haya más insectos tras una primavera más lluviosa, pero todo dependerá, claro, de la zona en la que vivamos Si estamos en una zona en la que haya más vegetación o en zonas más húmedas, y con el verano y el calor imperando se producirá la época de más actividad de los insectos en todas sus variantes.
Marcela Santaolalla, jefe de Equipo en la unidad de Alergología en el Hospital Universitario HM de Sanchinarro, nos explica qué insectos son aquéllos que nos pueden dar suponer problemas importantes si nos pican. Se trata de los himenópteros, es decir, avispas y abejas, que son los que pueden producir reacciones potencialmente mortales.
Según Santaolalla hay que prestar especial atención a la avispa asiática, un insecto que penetró en la Península Ibérica desde Francia. “Hay por todas partes, pero sobre todo en el norte de España, en la cornisa cantábrica. Se acabará extendiendo hasta que logremos controlarla de manera natural, que se producirá cuando nuestras avispas y abejas autóctonas aprendan a eliminarla”
Reacciones a picaduras de himenópteros
Santaolalla apunta que es fácil distinguir entre las picaduras de abejas y las de avispas porque las primeras dejan el aguijón. En cuanto a las avispas, los tipos habituales en España son la Vespa polistes o Vespa vespula, a las que se ha unido la avispa o avispón asiático (velutina), y que se reparten en diferentes zonas de la geografía.
Lo importante, según la alergóloga, es identificar qué himenóptero nos ha picado para si se produce una reacción saber a qué insecto se debe y si existe una vacuna para poder ser más preciso en la composición de esta.
Cuando una abeja o una avispa nos pica lo primero que se produce es dolor. Después aparece una reacción en el lugar de la picadura que se considera dentro de la normalidad si tiene hasta diez centímetros de diámetro. En el caso de las avispas, Santaolalla recomienda aplicar frío local tantas veces como sea posible para bajar la hinchazón. “Se puede aplicar un corticoide tópico -en pomada- y posiblemente uno oral unos días. Dependerá de cada persona”. El objetivo es evitar que esa picadura se sobreinfecte.
Reacciones graves a las picaduras
Según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic), más o menos entre un 4% y un 20% de la población general puede sufrir una reacción alérgica tras una picadura, aunque el porcentaje que la experimenta de forma grave es mucho menor.
Se estima, además que entre el 50 y el 94% de la población adulta ha experimentado alguna vez una picadura de abeja o de avispa. No siempre se produce reacción, pero si “supera ese tamaño -diez centímetros- o se producen reacciones generalizadas se recomienda la inmunoterapia”, es decir, la aplicación de una vacuna.

(Foto: Unsplash/ Rosanna Gaddoni)
¿Qué es una reacción generalizada? Es aquella en la que se produce, tras la picadura, una urticaria -picor intenso y aparición de habones por todo el cuerpo, angioedema, broncoespasomo o shock anafiláctico. Si esto ocurre lo primero que hay que hacer es acudir a urgencias para recibir el tratamiento de la reacción, ya que algunas pueden comprometer la vida.
Posteriormente lo ideal es ir al alergólogo que aconsejará, si lo ve necesario, recibir una vacuna. “Se estudiará qué vacuna administrar y para ello se harán pruebas cutáneas y análisis de sangre que detecten la alergia específica”, explica la alergóloga.
Esta vacuna o inmunoterapia no es de una sola dosis, sino que se trata de un tratamiento que durará de 3 a 5 años y que se administrará todos los meses. “Porque es importante llegar a la dosis y el tiempo adecuado para conseguir esa inmunización, para conseguir que la inmunoterapia sea eficaz”, apunta Santaolalla. La mejor forma de confirmar que esa vacuna ha funcionado es hacer un test de repicadura. “Se expone al paciente a una picadura del himenóptero implicado. Cuando se deposita el insecto en el brazo pican automáticamente”.
Avispa velutina
Santaolalla explica que el principal problema con esta avispa es que la cantidad de veneno que inyectan estos himenópteros es mucho más grande. “La buena noticia es que ya hay una vacuna específica para la avispa velutina que está hecha en España y que funciona muy bien”.
Fuente: cuidateplus