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“Mi primera hija fue el sexto tratamiento”: una especialista en Ciencias Biológicas contó su experiencia con la reproducción asistida

La licenciada Florencia Nodar relató su recorrido personal y explicó cómo influyen la edad, la reserva ovárica, la tecnología y el acceso a los tratamientos en las posibilidades de formar una familia

Po:r Brisa Bujakiewicz

“Los que somos padres sabemos que el ser padre es mucho más que la biología”. Con esta frase, la especialista Florencia Nodar resumió el desafío que enfrentan mujeres y varones con dificultades para formar una familia. Tanto la fertilidadcomo la reproducción asistida concentran consultas de quienes enfrentan dificultades para formar una familia. La edad reproductiva, los costos y las coberturas inciden en las decisiones sobre estudios y tratamientos.

Nodar es licenciada en Ciencias Biológicas y directora del laboratorio de embriología de CEGYR. En diálogo conInfobae A las Nueve afirmó que recibe consultas atravesadas por desconocimiento, ansiedad y frustración. “Todos los días hay muchísimos pacientes, varones, mujeres, que no pueden acceder a el milagro de, y la gracia de poder formar una familia”, explicó.

Maternidad, natalidad y experiencia personal

La directora de CEGYR habló de su propio tratamiento. “Yo soy madre y soy madre por reproducción asistida también”. Sobre ello expresó: “Lo mejor que me pasó en la vida es tener a mis hijas”.

La licenciada relató que su primera hija llegó después de varios intentos. “Mi primera hija fue el sexto tratamiento. Yo salía de quirófano, que me habían sacado los ovocitos, y me ponía el ambo y me iba al laboratorio”, recordó y afirmó: “Logré formar mi familia gracias a la reproducción asistida”.

Desinformación, reserva ovárica y edad reproductiva

La especialista identificó una dificultad frecuente entre quienes llegan a consulta. “Hay mucha desinformación”, comentó. Al mismo tiempo explicó que las mujeres cuentan con una reserva limitada de ovocitos. “Las mujeres no sabemos que nacemos con una cantidad finita de ovocitos que vamos a tener en nuestra vida reproductiva”.

La situación difiere de la reproducción masculina, según describió. “Muy distinto al varón, que en la pubertad comienza a producir y tiene ciclos de setenta días aproximadamente donde se van formando nuevos espermatozoides”, explicó.

Sobre este punto definió el alcance de los estudios de fertilidad. “La reserva ovárica nos mide qué cantidad de folículos nos van quedando en el ovario”.

En detalle, Nodar explicó el funcionamiento de la disminución de ovocitos durante la vida. “Cuando se forma el embrión y estamos en la panza de nuestras madres, tenemos aproximadamente seis millones de ovocitos. Cuando nacemos ya nos quedan uno o dos millones. Y cuando llegamos a la pubertad ya nos quedan cuatrocientos mil”.

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La profesional comentó que, durante la etapa reproductiva “solo vamos a ovular entre cuatrocientos y quinientos ovocitos, nada más”, señaló. Y explicó qué ocurre durante cada ciclo. “Comienzan varios folículos a crecer, pero uno se hace el dominante”.Primer plano de las manos de una persona, con un anillo en el dedo anular derecho, rodeando su vientre abultado cubierto por una camiseta moradaLa cantidad de mujeres jóvenes que buscan la maternidad disminuyó debido a la postergación de la edad reproductiva (AFP)

Consultas, estudios y cambios en los tratamientos

Nodar señaló que los estudios requieren información actualizada. “Hay que saber dónde está parada, sobre todo la mujer en ese momento; el varón también hay que hacer un espermograma porque puede cambiar”.

Al mismo tiempo, la especialista indicó que disminuyó la cantidad de pacientes que buscan ser madres. “Bajó un montón la cantidad de pacientes que quieren ser mamás y aumentó también la edad”. “Antes venían como más jóvenes”, recordó. “Hoy la mujer posterga y está buenísimo que postergue”.

En este sentido remarcó la necesidad de información antes de tomar decisiones. “Que esté informada y que sepa que no es lo mismo a los treinta años que a los treinta y ocho y mucho menos después de los cuarenta años”, dijo y sostuvo: “La mujer tiene que saber que el tiempo es finito. A medida que vamos avanzando en nuestra edad biológica nos van quedando menos ovocitos y de peor calidad”.La reproducción masculina produce espermatozoides en ciclos continuos de setenta días a partir de la pubertadLa reproducción masculina produce espermatozoides en ciclos continuos de setenta días a partir de la pubertad

Criopreservación de ovocitos y posibilidades de embarazo

Nodar mencionó la criopreservación como una herramienta para quienes buscan postergar la maternidad. “Si vos no querés ser madre hoy, bueno, vos podés preservar tu fertilidad, podés criopreservar ovocitos”.

La especialista explicó que “el ovocito va a tener la edad que tenía en el momento que se criopreservó”. Y aclaró que el procedimiento no asegura un embarazo. “Esto no significa que ese ovocito congelado nos da certeza de que vamos a tener un embarazo”.

El avance tecnológico favorece notablemente el proceso. “Lo que cambió fue el laboratorio de embriología. Hoy la tecnología, los medios de cultivo, las estufas donde se ponen esos embriones a crecer son tremendamente espectaculares, sofisticados”, comentó y afirmó que esto permite una “mejor chance de embarazo que lo que había hace veinte años”, afirmó.

Cobertura médica y costos de los procedimientos

La directora del laboratorio se refirió a las posibilidades de acceso. “Accede más gente, pero a los tratamientos básicos. Cuando hay que poner un tratamiento ya más sofisticado, la prepaga o la obra social ya no lo cubre”, señaló.

Sobre la subrogación de vientres, la directora de CEGYR hizo hincapié en la falta de regulación. “Creo que como no hay ley, es muy complejo hacerlo en un país donde no está legislado y todo se mete en la misma bolsa”.

La licenciada planteó la necesidad de una regulación. “Que haya un marco legal para todo. Cuando no hay un marco legal es muy difícil”, concluyó.

Fuente: Infobae