Prepagas: qué pasó con las medidas de «alivio»

A seis meses del arranque, los planes con copagos no tuvieron éxito. Y el «descuento al aumento» no se aplicó dos veces.

La secuencia fue veloz. El 26 de octubre, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner calificó de “francamente inaceptable” el aumento de dos dígitos que su propio Gobierno había autorizado a las cuotas de las prepagas. Diez días después y por decreto salieron limitaciones a las entidades: algunos usuarios podrían tener aumentos más modestos que otros y se obligaba a las empresas a ofrecer planes 25% más baratos, con copagos. A seis meses de esos días, un balance del cumplimiento y de la utilidad de esas medidas.

Todo salió descripto en el decreto 743, el 6 de noviembre de 2022, días después del tuit de la vicepresidenta, cuyo mensaje logró el efecto buscado. El anuncio de medidas de «alivio», plasmadas en dos reglamentaciones que fueron comunicadas varias semanas después, en enero, en las dos primeras resoluciones de sacó la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) en 2023.

Las novedades se pondrían en marcha en febrero. La intención: matizar el golpe al bolsillo de los aumentos automáticos autorizados a las prepagas por el actual Gobierno en junio de 2022.

A los afiliados a las prepagas los aquejaron mil preguntas sobre la implementación de las novedades. Foto: ShutterstockA los afiliados a las prepagas los aquejaron mil preguntas sobre la implementación de las novedades. Foto: Shutterstock

A seis meses de ese arranque, mientras desde la “Súper” confirmaron que las entidades vienen (en su mayoría) cumpliendo con la normativa, la evaluación desde las prepagas sobre el efecto de estas medidas no es muy positivo. Pareciera que, contra lo que se buscaba, la propia formulación de las resoluciones oficiales hubiera sido algo ociosa.

Índice de costos de salud

Los ajustes automáticos de las prepagas (impulsados por el Presidente; luego criticados por la vicepresidenta) habían sido leídos en su momento como una recomposición necesaria para un sector que reclamaba por sus cuotas atrasadas (las prepagas), a la vez que resultaron un coletazo a una parte de la población que, por la pérdida de poder adquisitivo y la inflación, hacía (y hace) equilibrio en la cornisa de la clase media.

Tras las resoluciones de enero se generó malestar en unos e ilusión en otros. Los representantes de las prepagas reaccionaron sorprendidos. Debían reunirse y analizar las resoluciones. Reinaba un sinsabor. Hablaban de decisiones tomadas sin el consenso del sector, por lo menos en la letra chica.

Para el trámite se exige que los ingresos totales de quienes tienen la cobertura sean menores a seis salarios mínimos vitales y móviles. Foto Shutterstock.Para el trámite se exige que los ingresos totales de quienes tienen la cobertura sean menores a seis salarios mínimos vitales y móviles. Foto Shutterstock.

A los afiliados a las prepagas los aquejaron mil preguntas sobre la implementación de las novedades. Los medios recogieron el guante, intentando clarificar lo que las autoridades no desambiguaban. ¿Qué ingresos había tomar en cuenta? ¿Todos los del hogar o solo los propios? ¿Y cómo se hacía el trámite?

Tras esos días agitados, la pregunta es hasta qué punto sirvieron las medidas. Si redundaron en el alivio prometido.

El descuento que no es descuento

El decreto estableció lo que todos llaman “descuento” pero que en realidad es un aumento menor, o “aumento con descuento”, medida que está vigente por 18 meses (hasta julio 2024) y requiere una declaración mes a mes en un subsitio de la Súper.

Para el trámite se exige que los ingresos totales de quienes tienen la cobertura sean menores a seis salarios mínimos vitales y móviles, lo que implica tomarse el trabajo (porque allí no está informado) de averiguar el monto correspondiente actualizado y multiplicarlo por seis. Esa cifra debe ser cotejada con los ingresos propios, que también tienen sus variaciones.

El trámite lo realizan entre 320.000 y 330.000 personas cada mes, informaron desde la Superintendencia. Es solo el 8% de los 4,1 millones de afiliados que -dice la ley- están en condiciones de aprovechar estos beneficios, por tener prepaga de manera desregulada (a través de los aportes patronales) o de forma particular, pero no a través de un acuerdo corporativo (los últimos están excluidos).

La mayoría de las entidades ya ofrecían planes con copagos más baratos, de modo que son pocos los casos en los que la implementación resultó "transformadora". Foto: ShutterstockLa mayoría de las entidades ya ofrecían planes con copagos más baratos, de modo que son pocos los casos en los que la implementación resultó «transformadora». Foto: Shutterstock

Al margen de que el aprovechamiento del beneficio es claramente bajo, de febrero a esta parte ya dos veces resultó ser un descuento inútil.

Los costos de salud y el RIPTE

Como se dijo, tras los reclamos de las más de 700 prepagas que hay en el país, el Gobierno acordó (en junio de 2022) la creación de un índicador que combina distintas variables: el Índice de Costos de Salud (ICS), a partir del cual deducen los aumentos mensuales. Las empresas deben informar el ICS siguiente con 30 días de antelación, tanto a la Súper como a los usuarios.

“Es un parámetro técnico preciso, por el cual se autorizan los aumentos en las cuotas”, explicó una fuente de la medicina prepaga que -como otras consultadas para esta nota- pidió no ser nombrada.

“Sin embargo –agregó–, para amortiguar a los que tienen sueldos más bajos, el decreto permitió que en ciertos casos la cuota se ajuste tomando otro indicador, esta vez basado en el aumento de los sueldos: el RIPTE”.

Así, mientras a unos les corre una suba basada en los aumentos de los costos de salud, a otros les toca un alza que se sostiene en la dinámica de los sueldos. Dadas las condiciones lamentables del poder adquisitivo, se supone que el segundo número debería ser más bajo que el primero. De hecho, el decreto solo autoriza a aplicar el 90% del RIPTE en los aumentos.

Pero hubo dos meses, abril y junio, en que el 90% del RIPTE fue mayor que el Índice de Costos de Salud.

Hubiera sido el colmo que que quienes gestionaron el aumento con descuento pagaran, al final, un alza aún mayor que los afiliados de ingresos más altos. Sin embargo, se les aplicó el mismo ajuste que a los otros, con los que quedaron emparejados, sin beneficio alguno.

Los aumentos se ajustan por dos variables: el costo de salud o el RIPTE.  Foto: ShutterstockLos aumentos se ajustan por dos variables: el costo de salud o el RIPTE. Foto: Shutterstock

Así, en poco tiempo desde su anuncio, quedó al descubierto la utilidad relativa de una norma que buscaba ayudar a la clase media golpeada.

Los planes con copagos

La otra medida descripta en el decreto pareció tener un aire admonitorio: las prepagas debían diseñar y ofrecer planes de salud iguales a los que venían ofreciendo, pero con copagos (o sea, que el paciente pague aparte por algunas prestaciones) y a un costo mensual un 25% menor.

Clarín habló con dos fuentes del sector que pidieron reservar su nombre y, también, con voceros de las prepagas OSDE, Swiss Medical, Medifé, CEMIC, Medicus y Galeno, además de referentes de la Unión Argentina de Salud (UAS), entidad que nuclea a 16 cámaras, federaciones y asociaciones de prepagas, sanatorios y otros prestadores. En total, unas 1.500 instituciones.

Las conclusiones de estas charlas fueron que la mayoría de las entidades ya ofrecían planes con copagos más baratos, de modo que son pocos los casos en los que la implementación resultó «transformadora».

Salvo (aseguran fuentes del sector) el caso de OSDE, prepaga muy importante en reputación y volumen, con más de 2 millones de afiliados, cuyas opciones de planes con copagos nunca estuvieron realmente sobre el mostrador, sino como una estrategia comercial para casos particulares

Aunque algunas prepagas (como Swiss Medical) reconocen haber creado planes acorde a la normativa, no fue sencilla -por más que se pidió a las entidades- la obtención de cifras, de modo de dimensionar cuántas personas se pasaron a planes con copagos, tras la medida oficial. 

En OSDE, Medifé, CEMIC y, otra vez, Swiss Medical el tema se minimiza: aseguran que la preferencia por los copagos es “marginal”.

Se describe, en general, un escenario dinámico en el que cientos de familias vienen optando por planes más bajos, pero no necesariamente con copagos. Foto: ShutterstockSe describe, en general, un escenario dinámico en el que cientos de familias vienen optando por planes más bajos, pero no necesariamente con copagos. Foto: Shutterstock

Cuando se preguntó por los efectos de estos cambios, dos fuentes coincidieron en lanzar “cero”. Es una forma de aludir al entre 1% (que marcan en OSDE) y 7% (dicen en Medifé) de afiliados que, en efecto, están utilizando planes con copagos.

Se describe, en general, un escenario dinámico en el que cientos de familias vienen optando por planes más bajos, pero no necesariamente con copagos. A veces se elige una cartilla más acotada o, si se tenían reintegros, se resignan.

Las fuentes hablan de “otros servicios de confort” o de cambios en las «amenities”.

Palabras desde las entidades

En Galeno no precisaron la nómina de socios con copagos, pero aseguraron que “se mantiene el mismo caudal” de socios y que en 2023, como “respuesta al desequilibrio entre el incremento de salarios y de cuotas producto de la inflación”, notan “alguna migración de planes altos a medianos y de éstos a otros más bajos, pero no significativa”.

En Medicus admiten estar viendo “alguna salida de asociados”, en especial desde el sector corporativo, que -entienden ellos- “responde más a la situación económica de cada sector y empresa en particular”.

En Swiss Medical destacaron que el aprovechamiento de planes más bajos (ellos tienen dos que llaman “ambulatorios” y uno que apodan “de internación”, suerte de complemento a la cobertura por obra social) tiene un crecimiento bajo, ya que “requiere de un gran cambio cultural por parte de los beneficiarios”.

En Galeno no precisaron la nómina de usuarios con copagos, pero aseguraron que “se mantiene el mismo caudal” de socios que en 2023. Foto Archivo ClarínEn Galeno no precisaron la nómina de usuarios con copagos, pero aseguraron que “se mantiene el mismo caudal” de socios que en 2023. Foto Archivo Clarín

Medifé destacó que al 7% de los afiliados con copagos hay que agregar que, entre los nuevos afiliados que reciben desde otras entidades, alrededor de un 10% optan por planes que exigen esos pagos adicionales.

En OSDE, la opción de los copagos no llega “ni al 1%”, aseguraron, y destacaron casi no tener bajas de socios: “Nuestra demanda es muy inelástica y la gente prioriza la salud y recorta otros gastos. Como mucho se pasan a planes más económicos, por la dinámica de las crisis”.

Por fin, voceros de la UAS resumieron: “No hubo prácticamente solicitudes de cambio a planes con copago. La nueva medida no tuvo mucho éxito”.

Fuente: https://www.clarin.com/sociedad/prepagas-paso-medidas-alivio-clase-media-anuncio-gobierno_0_GoCTmRTsO2.html