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Si no puedes dormir porque tienes tos seca, dos expertos consultados por CuídatePlus te explican qué puedes hacer, qué no sirve y lo que conviene evitar.

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  1. Isabel Gallardo Ponce

Tener tos es agotador. Si encima la tenemos por la noche repercute en el descanso y terminamos, si es que era posible, aún más cansados. La cosa parece que empeora aún más si hay tos seca. ¿Por qué se produce? La tos es involuntaria, no elegimos cuándo toser sin fin, y tiene un efecto defensivo sobre el tracto respiratorio.

Según el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos de España, la tos se califica en función de si produce expectoración o no. Cuando es seca también se llama improductiva porque no hay flemas. Además, puede causar dolor en la garganta o en el pecho. 

¿Cuándo aparece la tos seca?

La tos seca puede aparecer como respuesta irritativa al aire seco, al humo, la contaminación o los cambios de temperatura. Pero lo más común es que aparezca junto a la gripe, la rinitis alérgica y catarros varios, en cuyo caso la tos puede terminar siendo productiva. 

¿Por qué tosemos más por la noche?

Es un clásico. Tenemos catarro o la infección respiratoria del momento nos metemos en la cama y empezamos a toser sin fin. Esto es habitual y, según explica José Miguel Rodriguez González-Moro, jefe de la Unidad de Neumología de los Hospitales Universitarios Vithas Madrid Arturo Soria y Vithas Madrid La Milagrosa, ocurre porque “al estar tumbados, la mucosidad cae hacia la faringe, se produce un goteo postnasal y se activa el reflejo tusígeno. Con el decúbito y el sueño se facilita también el reflujo esofágico”, ya que el ácido pasa a la vía respiratoria y al ser irritante produce más tos.

En el caso de las personas con asma, “es típico que la tos aumente por la noche porque en ese momento del día en los bronquios se produce un leve cierre fisiológico. Si estamos en una agudización, ese cierre puede producir aumento de la tos”, añade Laura Álvarez Santín, neumóloga en el Hospital Universitario HM Montepríncipe.

Qué podemos hacer para toser menos

Si la tos seca no nos deja dormir y nos pasamos parte de la noche en vela, ambos profesionales nos dan algunas pautas para intentar descansar. No se trata de remedios sin fundamento, sino de pequeños cambios que nos ayudarán a calmar la irritación de la garganta y poder dormir mejor:

  • Elevar la cabecera de la cama. 
  • Mantener el ambiente lo más húmedo posible. 
  • Evitar cambios bruscos de temperatura. 
  • Asegurar una buena higiene nasal y realizar lavados con suero para reducir el goteo postnasal, que colabora en que aumente la tos. 
  • Beber agua y otros líquidos a lo largo del día para estar bien hidratados. Esto, dice Álvarez, “ayuda a conservar las mucosas húmedas y puede aliviar la sensación de irritación”. 
  • Evitar ambientes secos y la contaminación. 
  • Evitar el tabaco y el vapeo.
  • Realizar lavados nasales si existe congestión o goteo posnasal.
  • Evitar las cenas copiosas y acostarse inmediatamente después de comer si hay síntomas de reflujo.
  • Seguir correctamente el tratamiento prescrito si existe asma u otra enfermedad respiratoria.

Remedios caseros

Los remedios de nuestra abuela o de una prima lejana suelen ser distintos en cada hogar. Algunos funcionan y otros… no. Lo que sí puede ayudar, explica Rodríguez, es “tomar una cucharada de miel antes de dormir, ya que alivia la mucosa faríngea y puede facilitar el descanso”. Esta, recuerda, Álvarez Santín, no debe emplearse en menores de un año, pero en los demás, “puede reducir la frecuencia e intensidad de la tos”.

Asimismo, la neumóloga explica que las bebidas templadas “pueden calmar la sensación de irritación”. Por otro lado, los caramelos pueden ayudar a hidratar la zona pero no calman la tos ni la curan. 

Medicamentos para la tos

Cuando tenemos tos no siempre hay que buscar un medicamento, a veces forma parte del proceso vírico. No obstante, Rodríguez aconseja acudir al médico de familia, “si la tos impide el descanso, persiste más de dos semanas, se asocia a dificultad respiratoria, fiebre, dolor torácico o a otros síntomas más alarmantes como expectoración con sangre”.

En cuanto a los medicamentos para reducir la tos (antitusivos o antitusígenos) ambos especialistas recomiendan prudencia con estos fármacos y no tomarlos salvo cuando lo recomiende un médico. “La mayoría contiene codeína y hay que ajustar bien la dosis y puede producir efectos secundarios (sequedad, estreñimiento y adormecimiento)

En cuanto a los aerosoles, salvo que haya broncoespasmo y haya prescripción del médico no deben utilizarse. Suelen utilizarse en asma o enfermedades respiratorias crónicas. Álvarez Santín añade que “sistemáticamente no debe utilizarse tratamiento broncodilatador para tratar una tos aguda”.

La tos que no se va

¿Cuántas veces has tenido un catarro que parece que no termina porque la tos dura y dura? Es muy frecuente. Se trata de la tos postinfecciosa, que puede llegar a durar entre 4 y 8 semanas, y suele resolverse por sí sola.

“Las vías respiratorias quedan inflamadas e hipersensibles durante semanas tras limpiarse el virus. Puede ser útil el empleo de aerosoles con corticoides inhalados (antiinflamatorios) pero siempre con criterio médico. No olvides que la infección vírica puede ser el desencadenante de un asma y la tos representar un equivalente asmático”, concluye Rodríguez. 

Fuente: cuidateplus

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