Tus pies piden que dejes de usar sandalias en la casa

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Si te molesta la planta del pie, sobre todo cuando te levantas, te interesa conocer el error que cometes cada día y que puede empeorar el dolor que te provoca la fascitis plantar.

zapatillas estar por casa
  1. Isabel Gallardo Ponce

El otoño es una de las épocas en la que más aparece la fascitis plantar. ¿Por qué? Porque pasamos de un zapato abierto que generalmente es más plano o más suelto, sin apenas sujeción o talón, que el que usamos en invierno. 

Cuando se produce, explica a CuídatePlus Elena Carrascosa Romero, presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos de España, la persona que sufre una fascitis plantar suele explicar que “tiene la zona inflamada o una molestia. Casi todos describen un dolor en la zona del calcáneo, en la parte posterior del talón, que sobre todo se origina a primera hora del día” después del reposo nocturno o tras haber estado sentado o de pie un rato prolongado. 

Este dolor, continúa Carrascosa, es más agudo al levantarse y al llevar un rato caminando suele ir disminuyendo. “Es un dolor insidioso, no agudo, hay veces que duele y otras no”. 

Zapatos que favorecen el dolor

Además de tratar con ejercicios este dolor –o con otras técnicas si es necesario-, hay que prestar atención al tipo de zapatos que utilizamos. Lo habitual, explica Carrascosa, es que tras usar una sandalia o una chancla sin sujeción aparezca el dolor. Por eso hay que buscar un zapato que tenga “una buena amortiguación del talón, es decir, un zapato que sea relativamente estable”.

En ese sentido, Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (Icopcv), recuerda que las chanclas o sandalias sin sujeción al talón hace que los dedos se pongan en garra para no perder el zapato. Por eso, “la fascia está sobretrabajando continuamente”. 

Así deben ser los zapatos 

Entonces, ¿qué debemos tener en cuenta al calzarnos? En invierno lo tenemos algo más fácil porque los zapatos cerrados sujetan el pie mucho mejor. Escoto aconseja hacer ejercicios para fortalecer la fascia de la planta del pie. Dicho esto, al elegir zapatos hay que procurar “que tengan un poquito de tacón, de dos a tres centímetros como mucho. La puntera debe ser ancha para que los dedos puedan expandirse”. 

Carrascosa recuerda que “la horma tiene que ser lo suficientemente amplia sobre todo si hemos añadido una plantilla o si ya la persona utiliza una”.

En el caso de que optemos por las plataformas, hay que procurar que no se trate de unos zapatos muy pesados para empezar. Pero, además, dice Escoto, hay que procurar que el tacón y la puntera estén compensados. “Mientras no supere los dos centímetros de tacón y el desnivel no sea muy grande no pasaría nada”.  

Escoto aconseja comprar los zapatos a última hora de la tarde, momento en el que el pie está más dilatado, para asegurarnos de que no va a estar comprimido. “Si el calzado no es de un material noble, es decir de una piel que tenga cierta dilatación, la horma no se ensanchará. Por eso hay que buscar un zapato en el que los pies quepan”.

Ni ‘barefoot’ ni descalzo cuando hay fascitis

La tendencia del barefoot, cada vez más frecuente en muchas marcas, permite que el pie esté dentro del zapato sin estrecheces y se mueva con libertad, haciendo que sus estructuras trabajen de la forma correcta. Eso sí, cuando estamos recuperándonos de una fascitis plantar este tipo de zapatos no son aconsejables, afirman los dos expertos. Carrascosa añade que “el calzado barefoot no está aconsejado en fascitis plantar porque no da esa amortiguación que buscamos”, ni tampoco las bailarinas, las chanclas planas o andar descalzo.  

La presidenta de los podólogos recuerda también que hay que adaptar el calzado a la actividad que realicemos. “Tenemos la costumbre de calzarnos por la mañana. Si vemos que a media mañana, por ejemplo, nos molesta hay que procurar cambiarse para darle más amortiguación a ese talón”. En el caso de calzados específico en el trabajo habrá que intentar adaptarlos para que tengan una buena amortiguación. 

La zapatilla de estar por casa

Un error muy común que cometemos casi todos, tengamos o no fascitis plantar, es utilizar zapatillas para estar por casa poco amables para nuestra fascia plantar. “El calzado doméstico suele ser un calzado plano y sin sujeción. Eso hace que si tenemos una fascitis plantar la alarguemos en el tiempo”, apunta Escoto. Según el podólogo, si además teletrabajamos ese día “se pasan 24 horas con las pantuflas planas y sueltas. Eso no ayuda a que se recupere la fascia. La pantufla es fascitis killer”. 

No solo nos centremos en las pantuflas, si usamos chanclas en casa, sobre todo cuando hace calor, el perjuicio sobre el pie es el mismo. “Si te pasas el día con chanclas haces que la fascia sufra. Deben estar sujetas al tobillo”. 

Por eso se aconseja que en casa utilicemos un calzado acorde a lo que sería uno de calle, es decir, estable, con algo de tacón, horma ancha y sujeto al talón, amortiguado. Y sin olvidar que con fascitis plantar no hay que andar descalzo.

Fuente: cuidateplus