¿Qué bebida alcohólica es menos dañina?
El riesgo no está en el tipo de bebida alcohólica que se beba, sino en la cantidad. Las autoridades sanitarias advierten de que no hay un nivel de ingesta seguro.

Desde que mejora la salud del corazón, hasta que alivia el estrés. Los bulos que giran alrededor de un “consumo moderado” de alcohol son incontables. Y, por mucho que la evidencia y las autoridades insistan en que la única ingesta segura es la cero, el mensaje no termina de calar en la sociedad. En este contexto, puede surgir la duda de si hay alguna bebida alcohólica menos perjudicial para la salud.
El problema, recuerdan los expertos, no es la bebida; sino el etanol, una sustancia presente en todas las bebidas alcohólicas. Incluso el consumo de cantidades reducidas de vino tinto, al igual que de cerveza, licores u otros productos que contengan alcohol, incrementa el riesgo de sufrir más de 200 enfermedades. Cardiovasculares, neuropsiquiátricas, hepáticas… todas se asocian al consumo de alcohol. Y sí, también se incluye el cáncer. En este sentido, el alcohol es el responsable del 4% de los casos mundiales de esta patología. No obstante, menos del 50% de los europeos conoce esta relación, según datos de la campaña #RedefineAlcohol, lanzada por la Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa.
En concreto, la ingesta de esta sustancia es causa de siete tipos de cáncer: de intestino grueso (58.000 casos de colon y de recto en 2020, según las últimas cifras europeas de la OMS); de boca, garganta, esófago y laringe (un total de 54.000); de mama (26.200); y de hígado (15.000). Cada año, casi 70.000 muertes por cáncer en la Unión Europea son atribuidas al alcohol, siendo indiferente de qué bebida alcohólica se trate (cerveza, vino o licores).
¿El alcohol es seguro si tomo poco?

Resumiendo: ningún tipo de bebida es menos dañina por sí misma, sino que depende de los gramos de alcohol tomados y de un patrón de consumo más o menos dañino. Una reciente investigación liderada por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) concluye que los bebedores de bajas cantidades de alcohol (hasta 20 g/día, equivalente a 2 cervezas o 2 copas de vino, por ejemplo) no tienen un menor riesgo de fallecer (por todas las causas). Esto refuta el mensaje de que beber alcohol en pequeñas cantidades podría ser beneficioso para la salud.
En concreto, mientras el consumo por debajo de 20 g/día no parece aumentar el riesgo de mortalidad, ni disminuirlo, a partir de esa cantidad el riesgo crece a medida que se incrementa la ingesta de alcohol.
“El alcohol es una sustancia tóxica que nos puede llevar a riesgos. Tenemos que romper el concepto de que beber, aunque sean pequeñas cantidades, de cualquier bebida alcohólica es sinónimo de beneficio para la salud y este es un mensaje que hay que borrar en la medida posible del contexto social de nuestro país”. destaca Asensio López, coordinador del Programa de Actividades Preventivas de la Salud (PAPPS) de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).
Fuente: cuidateplus