La artrosis es una de las enfermedades más frecuentes. El frío agudiza el malestar en músculos y articulaciones.

«Me duelen los huesos», decimos en los días de frío y humedad. La frase es tan popular como errónea porque, en realidad, ese dolor que sentimos proviene de nuestras articulaciones y músculos. Y suele agudizarse durante el invierno.

Con las bajas temperaturas aumenta el dolor, las contracturas, y la falta de movilidad articular. ¿A qué se debe? A que nuestro cuerpo está más rígido y menos activo.

«La causa de este dolor es la existencia de una mayor rigidez articular. Esto provoca que los huesos, los tendones y los ligamentos se retraigan y pierdan flexibilidad, dando como resultado un fuerte dolor», explica Diego Castagnaro, director de la carrera de kinesiología de la Fundación Barceló.Para evitar dolencias se recomienda hacer actividad física todos los días. Foto Shutterstock.

Para evitar dolencias se recomienda hacer actividad física todos los días. Foto Shutterstock.

El frio nos invita a quedarnos en casa. Puertas adentro nos movemos poco y nos «tiramos» en una cama o sillón. Sin pensar que tanto sedentarismo aumenta los factores de riesgo que generan dolores.

A eso debemos sumarle que las bajas temperaturas generan entumecimiento articular, rigideces y limitación funcional. Más condimentos para nuestro malestar.

Artrosis, una enfermedad frecuente

“Me duelen los huesos, viene tormenta«, relatan las personas mayores para anticipar la lluvia. Un dicho popular que tiene una explicación médica. 

Ese «pronóstico» se debe a los cambios de presión atmosférica que hacen que el líquido intraarticular se “expanda” y presione sobre los barorreceptores, generando molestias o dolor, comenta Castagnaro.La columna cervical sufre cuando pasamos mucho tiempo frente a las pantallas. Foto Shutterstock.

La columna cervical sufre cuando pasamos mucho tiempo frente a las pantallas. Foto Shutterstock.

Asociado a esto, a medida que envejecemos es más frecuente tener artrosis, que tiene como patrón el desgaste del cartílago que reviste el extremo de los huesos en las articulaciones.

Esta enfermedad genera focos inflamatorios que hacen más sensible la zona. Y traen dolor.

Según el especialista, la prevalencia global de artrosis (también llamada osteoartritis) es del 47%. «Es una de las enfermedades más frecuentes. Por eso es tan alta la prevalencia», señala. 

Como es una enfermedad de desgaste del cartílago articular, aumenta con el paso del tiempo. «Podemos encontrar presencia de artrosis en un 75% de la población de personas mayores de 70 años», precisa el kinesiólogo.

Los más jóvenes no la padecen, salvo fracturas mal consolidadas o lesiones como cadera luxable. 

Cuando el cuerpo habla

¿En qué partes del cuerpo suele aparecer el dolor? Las articulaciones que más “protestan” son aquellas que soportan peso, como las rodillas, la cadera, y la columna lumbar, explica el especialista.

Otra zona que sufre es la columna cervical, en especial cuando tenemos malas posiciones al dormir o pasamos mucho tiempo frente al celular o tablet. Adoptamos posturas viciosas que provocan contracturas musculares, dolor de cuello y cabeza.La columna lumbar, una zona que duele con frecuencia. Foto Shutterstock.

La columna lumbar, una zona que duele con frecuencia. Foto Shutterstock.

En concreto, según datos globales compartidos por Castagnaro, las articulaciones más afectadas son la columna (39%), las rodillas (37%), las manos (15%) y la cadera (9%).

Y si hay una enfermedad preexistente en alguna de estas articulaciones, en esta época del año pueden aparecer dolores más fuertes de los acostumbrados.

El dolor como señal de alarma

Ante la presencia de malestares que no podamos relacionar con un esfuerzo o traumatismo, deberíamos consultar a un especialista.

«El dolor es un síntoma que siempre hay que atender. Es como la alarma de un auto: cuando se enciende la luz roja del tablero corremos al mecánico. Entonces, cuando duele, consultemos a nuestro médico y kinesiólogo de confianza», propone Castagnaro.El sedentarismo del invierno aumenta los factores de riesgo que generan dolores. Foto Shutterstock.

El sedentarismo del invierno aumenta los factores de riesgo que generan dolores. Foto Shutterstock.

Las patologías reumáticas -continúa- son las que más frecuentemente generan dolores musculoesqueléticos y articulares. Pueden estar asociados a artrosis, enfermedad de desgaste o artritis.

“Es importante prestar atención a las dolencias, tomarlas como una alarma o ´notificación´. Y si persisten en el tiempo, es aconsejable visitar a un médico y a un kinesiólogo para descartar complicaciones», insiste Castagnaro.

Factores de riesgo del dolor articular

Hay factores de riesgo que aumentan los dolores articulares, como el sobrepeso, la desviación de ejes articulares, la falta de descanso adecuado, la escasa hidratación y el sedentarismo.

«Esto genera un círculo vicioso que, si no lo logramos cortar, se traduce en fuertes limitaciones», advierte Castagnaro.

Para evitar las dolencias, el especialista recomienda realizar actividad física todos los días. Servirá para fortalecer los músculos, además de darle flexibilidad y funcionalidad a las articulaciones del cuerpo. Las patologías reumáticas generan dolores musculoesqueléticos y articulares. Foto Shutterstock.

Las patologías reumáticas generan dolores musculoesqueléticos y articulares. Foto Shutterstock.

También sugiere comer en forma saludable, incorporando agua, frutas y verduras a las dietas diarias. Vestirse con ropa abrigada para no pasar frío. Y evitar los cambios de temperatura bruscos.

Si de todos modos aparece el dolor, podemos tomar baños de agua caliente. Otra opción es usar almohadillas térmicas o poner compresas en la zona afectada durante media hora. Y realizar masajes corporales con cremas antiinflamatorias.

Las 10 claves para reducir el dolor

El centro médico de la Universidad de Chicago (Estados Unidos) publicó en su página Web una decena de sugerencias para reducir el dolor en las articulaciones durante el invierno:

* Aliviar el impacto del clima frío en el cuerpo vistiéndose en capas para mantenerse abrigado.

* Desarrollar la fuerza muscular y ósea a través del ejercicio. Esto reduce la presión sobre las articulaciones, por lo que son menos propensas a lesionarse.

* Mantener un peso saludable para reducir el estrés en las articulaciones, especialmente en las rodillas.

* Evitar la tensión innecesaria en las articulaciones durante las actividades diarias.Seguir una dieta saludable ayuda a reducir el dolor. Foto Shutterstock.

Seguir una dieta saludable ayuda a reducir el dolor. Foto Shutterstock.

* Aplicar almohadillas térmicas en las áreas doloridas. El calor ayuda a relajar los músculos.

* Levantarse, caminar y mantenerse activo, tanto en interiores como en exteriores.

* Estirarse antes de salir para aflojar las articulaciones rígidas.

* Dormir bien por la noche.

* Seguir una dieta saludable.

* Mantener una perspectiva positiva.

Fuente: https://www.clarin.com/buena-vida/dolor-articular-aumenta-invierno-10-consejos-practicos-reducirlo_0_OuI17eoRJ0.html