«¡Mi hijo no me escucha!»

teenager at home chilling

La psicóloga infantil Laura Lezaeta explica la importancia de la comunicación con niños y niñas a la hora de poner límites.

Cuando hablamos de crianza y sobre todo de límites, seguramente sean muchos los interrogantes que se nos presenten al momento de tener que abordar este tema con nuestros hijos. Por ejemplo: ¿ desde qué edad tengo que comunicarles límites?, ¿cómo lo hago?, ¿qué puedo hacer para que cooperen con lo que les pido? Éstas, entre otras tantas preguntas.

Es importante tener presente que desde que son bebés los niños necesitan de nuestra ayuda y acompañamiento para comprender su entorno: qué es lo mejor para ellos, de qué manera responder ante determinadas situaciones y cuáles son las reglas de que lo es esperable o lo que no en los diferentes contextos (familiar, educativo, social, etc.).

Estos aprendizajes pueden lograrse gracias a los límites que establezcamos y comuniquemos a nuestros hijos desde los primeros años de vida, ya que es mediante el límite que les damos esa oportunidad de convertirse progresivamente en personas capaces de responder de manera adecuada y tomando decisiones acertadas en los diferentes ámbitos de su vida; aprender a gestionar sus emociones de manera asertiva y poder pensar en los demás.

Lo que sucede a menudo es que como adultos solemos no ser del todo conscientes sobre cómo transmitimos dichos límites, centrándonos y poniendo nuestro foco de atención, por ejemplo, en la queja hacia ellos de que no nos escuchan cuando les decimos o pedimos algo, cuando en realidad lo que sucede, en muchas ocasiones, es que no somos del todo claros al momento de transmitirles dichos límites. A menudo  sucede que como adultos solemos no ser del todo conscientes sobre cómo transmitimos los límites. Foto ilustración Shutterstock.A menudo sucede que como adultos solemos no ser del todo conscientes sobre cómo transmitimos los límites. Foto ilustración Shutterstock.

3 tips esenciales para establecer límites

Es importante poder registrar cómo es nuestra comunicación con ellos, ya que la misma influirá de manera positiva o negativa en la búsqueda de que cooperen o no con nosotros.

1- Comunicación asertiva

Comunicarnos de manera asertiva con ellos es esencial. Foto ilustración Shutterstock.Comunicarnos de manera asertiva con ellos es esencial. Foto ilustración Shutterstock.

Comunicarnos de manera asertiva con ellos es esencial. Al momento de dar indicaciones se aconseja que las mismas sean claras, concretas y acordes a la etapa evolutiva en la que se encuentra nuestro hijo.

También es importante que nos expresemos de manera firme pero respetuosa. Si nos dejamos guiar en esos momentos por nuestro propio enojo podemos reaccionar de forma impulsiva, como por ejemplo gritándoles o haciendo comentarios inadecuados, lo cual generaría un impacto negativo en la autoestima de nuestros hijos y en nuestro vínculo con ellos.

2- Apuntar a lo que queremos 

Al comunicar un límite es importante que indiquemos cúal es la conducta adecuada y no centrarnos en el comportamiento que no queremos. Foto ilustración Shutterstock.Al comunicar un límite es importante que indiquemos cúal es la conducta adecuada y no centrarnos en el comportamiento que no queremos. Foto ilustración Shutterstock.

Al momento de comunicar un límite es importante que indiquemos cuál es la conducta adecuada que esperamos ver en nuestros hijos (“caminá más despacio, por favor”) y no centrarnos en el comportamiento que no queremos que realice (“dejá de correr por la calle”). Cuando sólo nos centramos en detener el comportamiento inadecuado no les estamos brindando la oportunidad de enseñarles aquellas habilidades que aún necesitan desarrollar y ejercitar mediante nuestra ayuda y acompañamiento.

3- Ofrecer opciones

Hay que brindarles opciones o alternativas dentro de los límites que queremos transmitirles. Foto ilustración Shutterstock.Hay que brindarles opciones o alternativas dentro de los límites que queremos transmitirles. Foto ilustración Shutterstock.

Hay que brindarles opciones alternativas dentro de los límites que queremos transmitirles. Cuando les damos la posibilidad de que puedan elegir los ayudamos no sólo a desarrollar su autonomía, sino también a buscar la cooperación. Por ejemplo, al momento de la hora del baño podemos ofrecerles: “podés bañarte llevando alguno de tus juguetes preferidos o podemos hacer espuma en la bañera”.

En la medida en que seamos empáticos y nos comuniquemos de manera asertiva con nuestros hijos al momento de establecer límites podremos brindarles infinidad de experiencias de aprendizaje, siendo esto uno de los pilares centrales de la crianza: educarlos para la vida.

Fuente: https://www.clarin.com/familias/-hijo-escucha-3-claves-mejorar-comunicacion-establecer-limites_0_mwUJy7oZSu.html