“Caminar descalzo tiene beneficios”
La podóloga explicó por qué dejar el calzado en varios momentos del día ayuda al pie a recuperar fuerza, movilidad y estabilidad.
María Jesús Lechuga, podóloga, fisioterapeuta y posturóloga, decidió enfrentarse en un video publicado en su cuenta de TikTok, @mariajesus.podologa, a una de esas advertencias que se repiten de generación en generación: ponerse las zapatillas inmediatamente porque andar descalzo podría provocar un resfriado.
Su respuesta fue tajante: “Andar descalzo no te va a resfriar, caminar descalzo tiene un montón de beneficios”. Y desde esa frase desarrolló una explicación mucho más amplia sobre qué ocurre con los pies cuando pasan casi todo el día encerrados dentro del calzado.
Su argumento parte de algo bastante sencillo. El pie humano está compuesto por 26 huesos y más de 100 ligamentos, estructuras que necesitan moverse y recibir estímulos para fortalecer su capacidad sensorial y su flexibilidad.
Cuando utilizamos constantemente zapatos estrechos o con suelas muy rígidas, explica María Jesús en TikTok, el pie “se acostumbra a no trabajar”. En otras palabras, parte del soporte y de la estabilidad que debería generar nuestra musculatura pasa a depender del calzado.
Caminar descalzo permite recuperar parte de ese trabajo. Sin una suela que limite el movimiento, los dedos pueden separarse mejor, la musculatura tiene que participar activamente en cada paso y el cuerpo recibe información directa de la superficie sobre la que camina. María Jesús relaciona ese proceso con una mejora del equilibrio y de la estabilidad y propone incluso variar los apoyos para estimular distintas zonas.
La recomendación no se limita a quitarse los zapatos y caminar normalmente. La podóloga también propone desplazarse durante pequeños períodos de puntillas o apoyando los talones, ejercicios sencillos con los que se activan diferentes músculos del pie y de la pierna. El objetivo no es convertir la casa en un gimnasio, sino hacer trabajar estructuras que pasan muchas horas relativamente protegidas por el calzado.
La podóloga también propone desplazarse durante períodos cortos de puntillas o apoyando los talones, para así activar diferentes músculos del pie y la pierna. Foto: Pexels.
María Jesús ya había insistido en esa filosofía en otro video de TikTok sobre los hábitos que desaconseja como podóloga. Allí recomendaba “caminar descalzo siempre que puedas” en casa y explicaba que incluso unas zapatillas cómodas pueden limitar parte del movimiento natural del pie. También relacionó esa práctica con una mejor activación muscular y con beneficios para la postura.
Eso sí, la especialista no propone pasar de llevar zapatos todo el día a caminar descalzo durante horas. En el video recomienda comenzar poco a poco, aproximadamente unos 15 minutos diarios, preferentemente en casa y sobre una superficie cómoda y limpia. El proceso debería ser gradual hasta que los pies se sientan “más libres y fuertes”.
Quiénes no deberían caminar descalzos siempre

Jesús recomienda comenzar poco a poco a andar descalzos, aproximadamente unos 15 minutos diarios, preferentemente en casa y sobre una superficie cómoda y limpia.
También hay excepciones importantes. Caminar sin calzado puede no ser adecuado para personas con alteraciones de sensibilidad o circulación, determinados problemas podológicos o tratamientos que requieren plantillas o calzado específico.
En todo caso, los podólogos aconsejan además evitar hacerlo en superficies públicas o poco higiénicas por el riesgo de cortes, infecciones o verrugas.
El mensaje de María Jesús, por tanto, no consiste simplemente en quitarse las zapatillas. Es una invitación a recordar que el pie también necesita ejercitarse. Y, de paso, a abandonar un viejo mito: un suelo frío no transmite los virus responsables del resfriado.