Longevidad: El sofá es un asesino silencioso

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Un informe, realizado en más de 20.000 personas, señala que 8 de cada 10 españoles consideran importante vivir el mayor tiempo posible, aunque el 62% reconoce sentir preocupación ante la idea de hacerse mayor. Hablamos con dos expertos para que nos den pistas sobre lo que podemos hacer para lograrlo. 

  1. Joanna Guillén Valera

El término longevidad está de moda y, aunque no es nada nuevo, es un concepto que “sirve para concienciar a la población de la importancia de cuidarse para vivir más y mejor”, explicó Marian García, farmacéutica y divulgadora en redes sociales, durante la presentación del STADA Health Report 2026. Este informe, presentado en Madrid, analiza, entre más de 20.000 personas, temas tan relevantes como el uso de la inteligencia artificial, la confianza en el sistema nacional de salud y la longevidad. Para Boticaria García, el término longevidad “llega a la gente mucho más que otros como prevención”. Llevamos, afirma, “muchos años hablando de prevención y de su importancia para alargar la vida y evitar enfermedades pero nunca habían calado tanto los mensajes como ahora con el término longevidad”. 

El estudio señala que 8 de cada 10 personas considera importante vivir más años y mejor, pero al 62% de ellos les preocupa cómo van a hacerse mayores. Como recordó Manel Esteller, oncólogo y referente mundial en longevidad y epigenética, durante la presentación,  “empieza a haber una diferencia entre vivir más tiempo y vivir con mayor calidad de vida y para eso hay que entender la diferencia entre edad biológica y edad cronológica”. 

Hábitos que podemos cambiar

Lo bueno es que “podemos intervenir en los hábitos y cambiando aquellos que están asociados al envejecimiento prematuro”. Entre las cosas que harían para mejorar la salud se encuentran, en primer lugar, el renunciar al azúcar y los dulces, a la comida basura, a pasar más tiempo delante del ordenador, a reducir el consumo de alcohol y el exceso de carne. 

Cuando se le pregunta al experto qué recomendar a una persona de 40 años que quiere llegar a los 80 con buena salud, Esteller alerta sobre los «hackers» de la longevidad y las falsas promesas que rodean al envejecimiento saludable. Frente a ellas, recordó que no hay una fórmula mágica y complicada pero sí hábitos sencillos capaces de influir sobre este proceso. “Evitar el tabaco y otros hábitos tóxicos, practicar ejercicio moderado y combatir el sedentarismo figuran entre las medidas con mayores beneficios”, indicó. Para eso, entre otros consejos, habló de la importancia de huir del sedentarismo y del sofá que es “asesino silencioso». 

¿Cómo? En esta idea de las falsas creencias Boticaria García fue más allá. “No debemos caer en las trampas que o engaños que nos puedan vender, promesas o falsos test de longevidad”. Hoy en día, recordó, “hay test muy sencillos que podemos hacer en casa y que es un gran predictor de longevidad, es el test de la silla”. Es una prueba física sencilla que mide la fuerza, el equilibrio y la resistencia de las piernas. “Hay que distinguir el marketing de lo que podemos evidenciar”, recordó. 

Deterioro cognitivo, la gran preocupación 

Entre los datos del informe, llama la atención que el 69% de los encuestados afirma que lo que más les asusta de envejecer es el deterioro cognitivo, por encima de los problemas físicos (68%) y de las enfermedades como el cáncer (65%). Este dato llamó la atención de García quien lo describió como algo “nos asusta” y que hay que tener en cuenta porque “es la primera vez que un problema de otro problema de salud preocupe más que el cáncer”. Es cierto, añadió, “que se han hecho muchos avances en oncología que han podido repercutir en este cambio de percepción, pero debemos informar a la población de que hay fórmulas, hábitos y consejos que se pueden dar para prevenir el deterioro cognitivo”. Este dato “debe animarnos, más aún, para hacer prevención desde la farmacia, con consejos de ejercicio físico, alimentación y, cuando es necesario, suplementación”. 

Para Esteller, el principal temor no es cumplir años, sino perder capacidades. «El miedo está en perder la autonomía, dejar de ser uno mismo». El experto asegura que en unos años «existirá un tratamiento para el deterioso cognitivo que cambiará todo pero, hasta ese momento, hay dos cosas que podemos hacer”. En primer lugar, “la interacción social. Tener unos lazos sociales fuertes puede ayudarnos mucho a prevenir el deterioro cognitivo y la pérdida de autonomía. Esta interacción social debemos potenciarla”. El segundo lugar, junto con el ejercicio físico, “es el sueño”. Mejorar el sueño puede ayudarnos a prevenir también el deterioro cognitivo. 

Fuente: cuidateplus

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