Cáncer de vejiga: no aguantarse para hacer pis

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La sangre en la orina podría ser la primera señal y no debe ignorarse

Cáncer de vejiga: “ La sangre en la orina podría ser la primera señal y no debe ignorarse
  1. Ofrecido por AstraZeneca

Es el cuarto tumor más frecuente en hombres en España2. Este año se diagnosticarán casi 24.000 nuevos casos2 y en la mitad de ellos el tabaquismo estará detrás3. Pero el cáncer de vejiga podría avisar. Reconocer sus primeros signos y no infravalorarlos podría ser el primer paso para atajar estas cifras

El diagnóstico en fases iniciales desempeña un papel fundamental en el pronóstico del cáncer de vejiga, el cuarto tumor más frecuente en hombres en España2 y una de las principales causas de muerte por cáncer en este grupo de población. Según las proyecciones de REDECAN incluidas en el informe ‘Las Cifras del Cáncer’ de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), solo este año se diagnosticarán alrededor de 23.929 nuevos casos en nuestro país, 19.496 de ellos en varones2. 

Coincidiendo con la Semana Europea de la Urología, que este año tendrá lugar del 28 de septiembre al 2 de octubre, AstraZeneca quiere poner el foco en esta enfermedad oncológica y visibilizar sus principales síntomas, entre ellos la hematuria o sangre en orina. Saber cómo reconocerlos y consultar al especialista ante su aparición resulta indispensable para favorecer su diagnóstico precoz, mejorar las opciones de tratamiento y aumentar las probabilidades de control. 

PRINCIPALES SIGNOS DE ALERTA 

El elevado consumo histórico de tabaco4 o la exposición ambiental a carcinógenos químicos5 sitúan a nuestro país como uno de los estados de la Unión Europea con mayor incidencia de este tumor4,6. A pesar de su carga asistencial, el cáncer de vejiga continúa siendo una enfermedad poco conocida por la población, especialmente en lo que respecta a sus primeros signos, que a menudo se infravaloran, al igual que su estrecha relación con el tabaquismo, más asociado en el imaginario popular a otras patologías como el cáncer de pulmón, lo que puede contribuir a retrasar su identificación y diagnóstico.  

“Ver sangre en orina, aunque solo sea una vez, no es normal y debe consultarse”

El Dr. Daniel Pérez Fentes, coordinador Nacional del Grupo de Uro-Oncología de la Asociación Española de Urología (AEU) y urólogo del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, explica que la presencia de sangre en la orina, también denominada hematuria, es el signo más característico del cáncer de vejiga y el primero que puede ayudarnos a dar la voz de alarma1. Como muchas veces no produce dolor o aparece y desaparece, es común que una parte importante de los pacientes lo subestimen e incluso lo pasen por alto. Por eso, nos dice, el mensaje es sencillo: “Ver sangre en la orina, aunque solo sea una vez, no es normal y debe consultarse. No significa necesariamente que exista un cáncer, pero sí que debemos averiguar su causa”. 

La necesidad de orinar con más frecuencia o urgencia, el escozor o el dolor al hacerlo son otras de las señales que también debemos tener en cuenta1. “Son manifestaciones mucho menos específicas y generalmente se deben a problemas benignos, como una infección, pero deben estudiarse cuando persisten o aparecen sin una causa clara”, apunta el experto. 

“La detección temprana es fundamental en cualquier tipo de cáncer y el de vejiga no es una excepción”

En la misma línea se pronuncia la Dra. Aránzazu González del Alba, presidenta del Grupo Español de Oncología Genitourinaria (SOGUG) y oncóloga médica coordinadora de la Unidad de Cáncer Genitourinario del Hospital Universitario Puerta de Hierro en Majadahonda (Madrid), que insiste en la importancia de solicitar una valoración médica en cuanto vemos sangre en orina y pone además el acento en las mujeres, un grupo en el que puede atribuirse este signo erróneamente a infecciones urinarias. Además, aunque es un tumor más prevalente en los hombres, su incidencia ha aumentado en las mujeres tras su incorporación al hábito tabáquico2,7. “La detección temprana es fundamental en cualquier tipo de cáncer y el de vejiga no es una excepción”, concluye. 

FACTORES DE RIESGO, CISTOSCOPIA Y DIAGNÓSTICO

Cuando aparece este síntoma, los especialistas valoran la historia clínica y posibles factores de riesgo. Además del propio tabaquismo, presente en el 50% de los casos7, otros condicionantes son la exposición laboral a carcinógenos presentes en industrias como tintes, colorantes, productos químicos industriales, caucho, pinturas o derivados del petróleo7; la edad, especialmente a partir de los 60 años8; y el sexo, al tratarse de un tipo de cáncer mucho más frecuente en varones2.

“La prueba fundamental es la cistoscopia. Suele hacerse de forma ambulatoria, con un cistoscopio flexible y anestesia local”

Además de análisis de orina y sangre y, en algunos casos, citología urinaria; la prueba fundamental es la cistoscopia9, en la que se introduce un endoscopio fino a través de la uretra que permite observar directamente el interior de la vejiga. “Suele hacerse de forma ambulatoria, con un cistoscopio flexible y anestesia local”, detalla el urólogo. 

Si, llegados a este punto, se identifica una lesión, la confirmación definitiva requiere obtener tejido, para lo que se realiza una resección transuretral9, una intervención endoscópica que permite extirpar el tumor y analizarlo. El anatomopatólogo determinará si se trata de un cáncer, su grado de agresividad y hasta qué profundidad ha penetrado en la pared de la vejiga, información esencial de la que dependerá el tratamiento posterior. 

ABORDAJE Y PRONÓSTICO 

En efecto, la profundidad de invasión del tumor determina en gran medida el abordaje terapéutico y el pronóstico de la enfermedad.

Aproximadamente tres de cada cuatro pacientes presentan tumores no músculo-invasivos o superficiales, es decir, que no han invadido la capa muscular de la vejiga10. En estos casos, aclara la oncóloga y presidenta del SOGUG, el tratamiento más frecuente es una resección mediante abordaje endoscópico, lo habitual es que se pueda conservar la vejiga, y las probabilidades de lograr un adecuado control de la enfermedad son más elevadas11,12. 

Si bien estos tumores tienen alta tendencia a recaer y hasta un 30% de los mismos pueden evolucionar a una enfermedad invasiva o infiltrante11, por lo que la extirpación completa de la vejiga también se propone en casos concretos. En este sentido, el Dr. Pérez Fentes incide en la importancia de la calidad de la primera resección transuretral: “Resulta fundamental extirpar completamente la lesión, obtener una muestra adecuada y contar con un informe anatomopatológico preciso”. 

Por su parte, los tumores músculo-invasivos representan entre el 25 % y el 30 % de los diagnósticos10. En estos casos, el tumor afecta la capa muscular de la vejiga y presenta un mayor riesgo de metástasis, por lo que su pronóstico es más desfavorable y su tratamiento supone un desafío clínico considerable.

AVANCES NO VISTOS EN DÉCADAS 

Para la oncóloga, mejorar el abordaje del cáncer de vejiga pasa por actuar en distintos frentes: desde la prevención y las campañas de concienciación social hasta la creación de los circuitos asistenciales preferentes, la incorporación de los biomarcadores a la práctica clínica y el refuerzo del abordaje multidisciplinar. A estos retos se suma la necesidad de seguir investigando tratamientos menos agresivos que permitan preservar la vejiga sin comprometer los resultados a largo plazo. 

“La llegada de la inmunoterapia y la medicina de precisión basada en biomarcadores y terapias dirigidas están impulsando una nueva era terapéutica”

Esta evolución ya está teniendo un impacto en las distintas fases de la enfermedad. En los tumores músculo-invasivos, por ejemplo, la incorporación de quimioterapia e inmunoterapia antes de la cirugía podría mejorar los resultados a largo plazo11, mientras que en la enfermedad metastásica la combinación de nuevas estrategias terapéuticas ha ampliado las opciones disponibles12. A ello se suma la identificación de alteraciones moleculares susceptibles de recibir tratamientos dirigidos, un avance que está consolidando el papel de la medicina de precisión en el cáncer de vejiga11. 

“En los últimos diez años, estamos viendo avances que no habíamos visto en décadas. Todo ello en beneficio del paciente cuya expectativa de vida va mejorando y también la calidad de vida asociada a los tratamientos que recibe”, resalta la doctora, que concluye: “La llegada de la inmunoterapia y la medicina de precisión basada en biomarcadores y terapias dirigidas están impulsando una nueva era terapéutica”. 

“El primer cambio debe producirse antes de llegar al hospital. Las mayores oportunidades de mejora siguen estando en aspectos básicos: prevenir el tabaquismo, diagnosticar antes y coordinar a todas las especialidades implicadas”

El Dr. Pérez Fentes pone el foco en la necesidad de actuar desde las primeras etapas del proceso: “Los avances farmacológicos de los últimos años son muy importantes, pero las mayores oportunidades de mejora siguen estando en aspectos básicos: prevenir el tabaquismo, diagnosticar antes, realizar correctamente la primera intervención y coordinar a todas las especialidades implicadas”. Así, “el primer cambio debe producirse antes de llegar al hospital”: “Necesitamos que la población identifique la hematuria como un síntoma que no debe normalizarse y que la atención primaria disponga de circuitos ágiles para iniciar su estudio”. 

REFERENCIAS:

  1. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Cáncer de vejiga. Signos, síntomas y otras generalidades. Disponible en:  https://www.seom.org/info-sobre-el-cancer/vejiga?start=3. Último acceso: septiembre 2026
  1. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Las cifras del cáncer en España 2026. Disponible en: https://seom.org/images/Las_Cifras_del_Cancer_en_Espanya_2026.pdf. Último acceso: septiembre 2026 
  1. SEOM. Cáncer de vejiga. Disponible en: https://seom.org/info-sobre-el-cancer/vejiga. Último acceso: septiembre 2026
  1. Remon, J., Reguart, N., García-Campelo, R., Conde, E., Lucena, C.M., Persiva, Ó., Navarro, A., & Rami-Porta, R. (2020). Lung Cancer in Spain. Journal of thoracic oncology : official publication of the International Association for the Study of Lung Cancer https://doi.org/10.1016/j.jtho.2020.09.026
  1. Lopez-Abente, G., Aragones, N., Ramis, R. et al. Municipal distribution of bladder cancer mortality in Spain: Possible role of mining and industry. BMC Public Health 6, 17 (2006). https://doi.org/10.1186/1471-2458-6-17
  1. World Health Organization. International Agency for Research on Cancer. Disponible en: https://gco.iarc.who.int/today/en/dataviz/maps-heatmap?mode=population&cancers=30&zoom=5&palette=Blues&sexes=1. Último acceso: septiembre 2026   
  1. American Cancer Society. Factores de Riesgo del cáncer de vejiga. Disponible en: https://www.cancer.org/es/cancer/tipos/cancer-de-vejiga/causas-riesgos-prevencion/factores-de-riesgo.html. Último acceso: septiembre 2026 
  1. Ponz Sierra A, Gines Gines JA, Trallero Lahoz MM, Borruel Trallero M, Cardona Orjuela SP, Ramos Labrador JF. Cáncer de vejiga: epidemiología, diagnóstico y tratamiento. Ocronos. 2025;8(7):1041. Disponible en: https://revistamedica.com/cancer-vejiga-revision-descriptiva/ Último acceso: septiembre de 2026.
  1. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Cáncer de vejiga. Estudios diagnósticos. Disponible en: https://www.seom.org/info-sobre-el-cancer/vejiga?start=4. Último acceso: septiembre 2026
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  1. SEOM. Cáncer de vejiga – Tratamiento. Disponible en: https://seom.org/info-sobre-el-cancer/vejiga?start=7. Último acceso: septiembre 2026
  1. Canves-Alianza por el Cáncer de Vejiga en España. ¿Qué es la RTUV? Disponible en: https://canves.es/que-es-la-rtuv/. Último acceso: septiembre 2026