Dolor de espalda: ¿qué enfermedades avisa ?

Hacer un mal movimiento o levantar objetos pesados sin precaución pueden generar molestias crónicas.

Las enfermedades relacionadas al dolor de espalda pueden aparecer de manera repentina como consecuencia de una caída o un mal movimiento al levantar un objeto pesado, o también como resultado de una lesión o una actividad. Existen dos tipos: las agudas, que duran menos de seis semanas, y las crónicas, que permanecen durante varios meses. 

Estas molestias pueden afectar en cualquier rango de edad por diferentes motivos. Sin embargo, a medida que las personas envejecen, aumentan las posibilidades de desarrollar dolor lumbar, lo cual se debe a factores como su ocupación anterior y la enfermedad degenerativa de los discos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el dolor en la espalda baja puede estar relacionado con la columna ósea lumbar, los discos entre las vértebras, los ligamentos alrededor de la columna y los discos, la médula espinal y los nervios, los músculos lumbares, los órganos internos abdominales y pélvicos, y con la piel alrededor del área lumbar.

En cambio, el dolor en la espalda alta puede deberse a trastornos de la aorta, tumores en el pecho e inflamación de la columna.

Las enfermedades más comunes relacionadas al dolor de espalda

​​Presión muscular o en los ligamentos

Levantar objetos pesados de forma repetida o hacer un mal movimiento repentino pueden ejercer presión sobre los músculos de la espalda y los ligamentos de la columna vertebral y causar espasmos musculares dolorosos.

Protuberancia o hernia de disco

Los discos intervertebrales son cada una de las almohadillas que separan las vértebras. Funcionan como amortiguadores y permiten ligeros movimientos de las vértebras. Con el envejecimiento, el disco intervertebral puede perder fluido y secarse. Cuando esto pasa, el disco se comprime y puede deteriorar el anillo externo, lo que permite que el núcleo gelatinoso sobresalga o se abulte. Esto es considerado una protuberancia de disco.

A medida que se degenera el disco, o con el esfuerzo continuo de la columna, se rompe y el interior se sale. Esto es considerado una ruptura o hernia de disco.

Los fragmentos del material pueden presionar las raíces de los nervios que están localizados justo detrás del espacio del disco. Esto puede causar dolor, debilidad, entumecimiento o cambios en la sensación. Sin embargo, se puede tener una protuberancia o una hernia sin sentir dolor de espalda. La discopatía suele detectarse de forma accidental cuando, por algún otro motivo, se realiza una radiografía, resonancia magnética o TAC de la columna vertebral. La espalda humana está compuesta por una estructura compleja de músculos, ligamentos, tendones, discos y huesos, que trabajan juntos para sostener el cuerpo y permitir el movimiento.

Artrosis

La artrosis puede afectar la zona y reducir el espacio que rodea la médula espinal, un trastorno que se denomina estenosis del conducto vertebral.

Irregularidades óseas

Las anomalías de la anatomía de la espalda, como la curvatura anormal de la columna (escoliosis), también pueden causar molestias. Por lo general no se necesita ningún tratamiento, pero en algunos casos requiere el uso de un soporte para la espalda o cirugía.

Osteoporosis

Las vértebras de la columna vertebral pueden presentar fracturas por compresión cuando los huesos se vuelven porosos y frágiles. El tratamiento incluye medicamentos, una dieta saludable y hacer ejercicios con peso para evitar la pérdida de tejido óseo o fortalecer los huesos débiles.

Toda esta información es general. En caso de tener dudas por algún síntoma, es recomendable consultar con un profesional.  

Fuente: https://www.clarin.com/internacional/dolor-espalda-enfermedades-avisa-causas-comunes-_0_t7rywnBzGG.html