“El intestino se reinicia por la mañana”

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  • La especialista explica cómo acompañar la actividad intestinal durante las primeras horas del día.
  • También advierte sobre un enemigo frecuente de la digestión.

La alarma suena y comienza una sucesión que millones de personas repiten diariamente: levantarse, ducharse, tomar un café, desayunar —o no hacerlo— y salir rápidamente para cumplir con las obligaciones. Sin embargo, los primeros minutos después de despertarse también pueden utilizarse para acompañar el funcionamiento del sistema digestivo.

Así lo plantea la doctora Silvia Gómez, especialista en microbiota, quien propone una rutina matinal sencilla en la que aparecen tres elementos principales: agua, movimiento y una alimentación adecuada.

“Tu intestino se reinicia por la mañana. La luz, el movimiento y la hidratación activan la motilidad y la microbiota”, explica Gómez.

Uno de sus consejos más fáciles de incorporar consiste simplemente en beber un vaso de agua al levantarse, antes de comenzar con el resto de las actividades. Según la especialista, no es necesario agregar limón, suplementos ni otros ingredientes.

Por qué recomienda tomar un vaso de agua al despertarse

Después de varias horas sin beber líquidos durante el sueño, hidratarse forma parte de una rutina saludable. Pero Gómez pone el foco particularmente en lo que ocurre en el aparato digestivo.

Beber un vaso de agua al despertarse.

Beber un vaso de agua al despertarse.

“Beber un vaso de agua al despertar activa reflejos en el cuerpo”, afirma la especialista.

Uno de esos mecanismos es el denominado reflejo gastrocólico, una respuesta fisiológica por la cual la llegada de contenido al estómago favorece movimientos del colon. Se trata de un proceso natural que ayuda al organismo a hacer espacio para los alimentos que llegarán posteriormente.

No hace falta obsesionarse con la temperatura ni con el tipo de agua. Puede beberse fría o a temperatura ambiente, mineral o de la canilla, siempre que sea potable.

El agua tampoco debe presentarse como un tratamiento milagroso para problemas digestivos ni como una fórmula para “limpiar” el intestino. La recomendación de Gómez apunta a algo bastante más sencillo: incorporar la hidratación dentro de una serie de estímulos matinales que acompañan la actividad normal del organismo.

Moverse durante 10 minutos para activar el cuerpo

No hace falta realizar inmediatamente un entrenamiento exigente. Una alternativa consiste en dedicar hasta unos 10 minutos a movimientos suaves, suficientes para abandonar progresivamente el estado de reposo de la noche.

Según explica la especialista, esta actividad contribuye a despertar el sistema nervioso entérico, la extensa red de neuronas vinculada con el funcionamiento gastrointestinal, y acompaña la motilidad intestinal.

Ejercicio físico. Foto Shutterstock.

Ejercicio físico. Foto Shutterstock.

Esto no significa que hacer ejercicio intenso en ayunas esté necesariamente desaconsejado. La posibilidad depende de cada persona, de sus hábitos y de que disponga de la energía necesaria para tolerar ese esfuerzo.

Para quienes no entrenan por la mañana, caminar unos minutos o realizar movimientos suaves puede ser una alternativa mucho más fácil de sostener.

La combinación propuesta es, por lo tanto, simple: levantarse, hidratarse y moverse antes de quedar atrapado en las obligaciones del día.

Qué recomienda comer para romper el ayuno

Gómez aconseja evitar que la primera comida del día esté dominada por dulces industriales y productos ultraprocesados y propone una combinación basada en nutrientes que favorezcan la saciedad y formen parte de una alimentación equilibrada.

“Fibra + agua + algo de grasa termina en motilidad y saciedad. Tu intestino agradece estructura por la mañana”, señala la especialista.

 Alimentación saludable por la mañana. Foto Shutterstock.Alimentación saludable por la mañana. Foto Shutterstock.

La fibra puede encontrarse en alimentos como frutas, verduras, cereales integrales, semillas y frutos secos. Las grasas saludables pueden incorporarse, por ejemplo, mediante frutos secos, semillas, aceite de oliva o palta.

La recomendación no implica que exista un desayuno único que todas las personas deban repetir. El objetivo es prestar atención a la composición de la primera comida en lugar de recurrir automáticamente a opciones con alta presencia de azúcares añadidos y harinas refinadas.

El hábito matinal que puede jugar en contra del intestino

Pero una buena rutina digestiva no depende solamente de qué se come o bebe. Gómez advierte sobre otro factor capaz de alterar la mañana: “el caos matutino provocado por el estrés y las prisas”.

El aparato digestivo mantiene una estrecha relación con el sistema nervioso. Por eso, atravesar las primeras horas bajo una elevada tensión puede influir sobre sensaciones y funciones gastrointestinales.

La especialista propone la respiración consciente o la meditación.

La especialista propone la respiración consciente o la meditación.

La especialista propone incorporar herramientas sencillas para disminuir esa activación, como la respiración consciente o la meditación, además de intentar mantener cierta regularidad en los horarios.

No se trata de transformar cada mañana en un ritual rígido ni de aplicar simultáneamente una larga lista de reglas. La propuesta es justamente la contraria: comenzar por acciones pequeñas que puedan mantenerse en el tiempo.

Un vaso de agua, algunos minutos de movimiento y una primera comida con fibra y grasas saludables forman una estructura básica. Como resume Gómez, la hidratación es solamente una pieza de una rutina más amplia destinada a acompañar los ritmos naturales con los que el organismo vuelve a ponerse en marcha cada mañana.

Fuente: https://www.clarin.com/estados-unidos/silvia-gomez-medica-intestino-reinicia-manana-luz-movimiento-hidratacion-activan-motilidad-microbiota_0_znwLffLlS3.html