Alerta a los atletas mayores de 35 años.
El nuevo consenso médico que alerta a los atletas mayores de 35 años.
Si tienes más de 35 años y realizas ejercicio físico de forma intensa y participas en competiciones deportivas ya sabes que hacer actividad física es bueno. No obstante, el hecho de entrenar en alta intensidad puede provocar adaptaciones que alteren el ritmo cardíaco y el funcionamiento del corazón, que pueden provocar problemas. Esto es lo que dice un nuevo consenso de las sociedades internacionales.

Si tienes más de 35 años y entrenas de forma habitual superando los 300 minutos semanales y participas con regularidad en competiciones eres lo que se conoce como deportista máster. Así lo define la la Asociación Europea de Cardiología Preventiva, perteneciente a la Sociedad Europea de Cardiología y el Colegio Americano de Cardiología. Ambas sociedades han publicado un consenso en Journal of American College of Cardiology (JACC), para analizar las adaptaciones del ejercicio del organismo y qué anomalías cardíacas son más comunes en este grupo de población.
Vaya por delante que el deporte es beneficioso. Con la creencia de que cuanto más ejercicio, mejor para la salud, el informe apunta a que el número de deportistas máster han aumentado y “superan sistemáticamente las recomendaciones mundiales contemporáneas de actividad física. Su impulso obedece más a objetivos de rendimiento o competición que a la búsqueda de la salud”.
Y aunque generalmente aquéllos que participan en eventos de resistencia tienen menos mortalidad y más reducción del riesgo de enfermedad, eso no les hace inmunes a los factores de riesgo cardiovascular ni a la enfermedad cardiovascular. Es más, el informe apunta a una creciente evidencia que sugiere que hay algunas enfermedades más habituales en los atletas máster que en sus congéneres sedentarios. Eso no significa que haya que abandonar el ejercicio, sino que este consenso unifica criterios para un mantenimiento especializado de los atletas más veteranos.
Siguiendo estos resultados, desde la Sociedad Española de Medicina del Deporte (Semed), apuntan a que “la práctica deportiva regular de intensidad importante provoca en el deportista máster cinco tipos de enfermedades” con una mayor prevalencia:
- Arritmias.
- Aterosclerosis coronaria.
- Dilatación aórtica.
- Fibrosis miocárdica.
- Miocardiopatía arritmogénica inducida por el esfuerzo.
Cinco problemas cardíacos en el deportista máster
Arritmias
Según apunta la Semed: “hay alteraciones del ritmo cardiaco que son muy características de este grupo de deportistas, especialmente de los que realizan deportes de resistencia como el ciclismo o el atletismo de largas distancias”. Entre ellas destacan la fibrilación auricular y las bradiarritmias.
Respecto a la fibrilación auricular, el consenso publicado en JACC apunta que aunque estos deportistas tienen menos factores de riesgo de fibrilación auricular, como la hipertensión, la obesidad y la diabetes, se producen más casos de este tipo de arritmia.
La bradiarritmia, por otro lado, presenta una reducción de las pulsaciones del corazón. La más frecuente, dice Semed, es la bradicardia de tipo sinusal. “Suele ser una adaptación fisiológica al entrenamiento, pero en algunos casos puede indicar una incapacidad del corazón para aumentar la frecuencia cardiaca en el esfuerzo”.
Las arritmias ventriculares suelen ser asintomáticas pero pueden notarse como latidos fuertes, sensación de falta de un latido o palpitaciones.
Desde Semed advierten que algunas arritmias pueden producirse a consecuencia del consumo de sustancias dopantes o de complementos nutricionales para deportistas que contienen sustancias prohibidas y no indicadas en el etiquetado.

(Foto: Cordon Press)
Aterosclerosis coronaria
Según el consenso, aunque el ejercicio regular reduce el riesgo de que se deposite grasa en las arterias coronarias, además de la presión arterial, la inflamación, los niveles de lípidos y la resistencia a insulina. “Comienza a haber evidencia de que los depósitos de calcio y grasa en las arterias es más común en los hombres considerados deportistas máster, pero no en las mujeres, en comparación con población menos activa”.
En esta línea, los médicos del deporte aconsejan que “los deportistas veteranos con factores de riesgo cardiovascular deben seguir medidas preventivas como asesoramiento sobre estilo de vida y terapia farmacológica (por ejemplo, antihipertensivos, hipolipemiantes, etc.) para la modificación de los factores de riesgo”.
Dilatación aórtica
Como su nombre indica, el diámetro de la aorta -la arteria principal de nuestro cuerpo- aumenta. Esto es algo que ocurre con la edad pero los estudios científicos van apuntando a que el entrenamiento a largo plazo, con factores de riesgo cardiovasculares, y quizá el consumo -en algunos casos- de sustancias prohibidas puede hacer que sea más frecuente en deportistas máster.
Fibrosis miocárdica
Según la Semed, la fibrosis miocárdica -acumulación de tejido cicatricial en el corazón- provoca rigidez, disminuye la fuerza de contracción del corazón y altera la conducción eléctrica. Esto puede provocar insuficiencia cardíaca y arritmias. “Parece que esta alteración es más frecuente en deportistas máster de edad avanzada”, apuntan.
Miocardiopatía arritmogénica inducida por el esfuerzo
La miocardiopatía arritmogénica -o displasia arritmogénica del ventrículo derecho-, es una enfermedad genética que provoca arritmias graves, insuficiencia cardíaca cuando evoluciona en el tiempo y es una causa frecuente de muerte súbita en adultos jóvenes y en deportistas.
Fuente: cuidtateplus