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“La cafeína es la causa número uno de la migraña de fin de semana”

 Como sobre casi todo en la migraña hay muchos mitos. Si la padeces, ¿puedes, debes o no puedes y no debes tomar café? Te explicamos a qué obedece la relación entre cafeína y migraña. 

café
  1. Isabel Gallardo Ponce

Los síntomas previos a la crisis de migraña son sui géneris y cada persona identifica unos u otros desencadenantes. Lo mismo ocurre con los síntomas posteriores, aunque la norma general es estar agotado y como si nos hubiera pasado un camión por encima

La migraña es una enfermedad neurológica que afecta a más de cinco millones de personas. En ella influyen múltiples factores, como la genética -tiene cierto componente hereditario-, pero hay otros que suelen ser los desencadenantes más comunes:

  • El estrés psicológico y metabólico. 
  • Hábitos alimentarios, que van desde el ayuno, a algunos alimentos y al exceso o la falta de cafeína. 
  • Los cambios atmosféricos. 
  • El sueño.
  • Los cambios hormonales en las mujeres. 

Sobre algunos de estos factores podemos influir con unos hábitos de vida saludable -ejercicio, horarios regulares, evitar desencadenantes alimentarios y algunas medicinas- pero no por cumplirlos a rajatabla evitaremos la crisis de migraña. 

La hidratación también importa

Lo que está claro, apunta  Robert Belvís, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología, es que la hidratación es fundamental en cualquier enfermedad cerebral. No se trata de una recomendación solo cuando hace calor, ya que la persona con migraña puede tener un ataque de dolor al deshidratarse. 

¿Qué pasa con la cafeína y la migraña? 

Si seguimos las redes sociales puede ser que veamos consejos sobre cuánta cafeína tomar o por qué es importante dejar de tomarla. Belvís explica a CuídatePlus que la cafeína es un gran factor de confusión. “La cafeína es un alimento igual que cualquier otro. Los pacientes con migraña se habitúan mal a los cambios”, explica el neurólogo. Y cuando hablamos de cambios nos referimos al estrés, a la temperatura ambiente, a las características climáticas -viento, lluvia, tormentas, calor…- pero también a las fluctuaciones en los niveles de estrógenos, a los niveles de azúcar y a las sustancias químicas de los alimentos. 


(Foto: Demi DeHerrera/Unsplash)

Por tanto, Belvís apunta a que si estamos acostumbrados a tomar algo todos los días en la misma cantidad no tiene por qué desencadenar un ataque de migraña. “Pero sí no estás acostumbrado a comer un alimento que tiene un principio que pueda producir un ataque de migraña, comerlo producirá un ataque de migraña, pero  no si lo comes cada día a la misma dosis”.

Evitar la anarquía alimentaria

No se trata de evitar ciertos alimentos sino la falta de orden. “Lo que hay que evitar es la anarquía alimentaria”.  No se trata de que no se puedan probar o introducir nuevos alimentos, sino a que cuando se haga se proceda poco a poco.  Ante todos los consejos en redes sociales que recomiendan eliminar alimentos para que no produzcan migrañas, Belvís apunta que “mucho más importante que lo que comes es a qué hora comes. Una persona con migraña debe desayunar, comer y cenar a las mismas horas. Si su metabolismo está adaptado a ese ritmo de ingesta de glucosa, no tomarla a esa hora hará que la hipoglucemia relativa produzca un ataque de migraña”. 

El neurólogo recuerda que tomar cafeína cuando comienza un ataque de migraña puede hacer que esta desaparezca. “La cafeína sirve para dos cosas: es analgésica en sí misma y hace que el estómago absorba más rápido un medicamento”. 

Cafeína: ¿sí o no? 

“La cafeína es una sustancia adictiva a nivel cerebral, igual que la feniletilamina del chocolate o la tiramina de los alimentos curados -quesos, embutidos, salmón…-”, apunta Belvis. No comerlos de forma más o menos habitual hará que se dispare la posibilidad de que aparezca el dolor de cabeza. Por eso Belvís apunta que si queremos empezar a tomar café no lo hagamos de sopetón ni empecemos con cuatro tazas diarias, sino que tendríamos que empezar poco a poco. Esta habituación progresiva hará que no haya un empeoramiento de la migraña. 

Al contrario pasa lo mismo, si estamos acostumbrados a tomar gran cantidad de café al día y reducimos drásticamente esa cifra, aparecerá la migraña. Se trata de mantener la misma cantidad constante y si la queremos reducir hacerlo poco a poco.  Lo mismo ocurre con el consumo de alcohol, cuando se consume de forma esporádica. 

Migraña de fin de semana

Con el resto de alimentos pasa lo mismo. El problema en las personas con migraña es la anarquía en los horarios de comidas y en los alimentos. Belvís añade que, además, del estrés y cambiar los horarios de sueño, bajar el consumo de cafeína es la causa número uno de la migraña de fin de semana. ¿Por qué? Muchas veces durante la semana tomamos varios cafés al día y llega el sábado, cambiamos esa rutina y aparece la migraña. Esta desaparece cuando el lunes nos reincorporamos a la rutina y vuelve el ritmo de cafeína.

Fuente: cuidateplus