Parejas que se van de vacaciones separadas
El fenómeno ‘solomoon’: por qué algunas parejas eligen pasar las vacaciones separadas
El fenómeno “solomoon” es una tendencia en la que las parejas deciden viajar por separado para preservar su independencia y espacio personal. La psicología señala que puede reforzar la autonomía, pero también generar distancia si se convierte en la dinámica dentro de la relación.

Solo + honeymoon= solomoon. Vamos, una especie de luna de miel, pero sin pareja. Y no es que la persona esté soltera, sino que el objetivo es tener vacaciones por separado. Se trata de un fenómeno que ha empezado a popularizarse y sobre el que CuídatePlus ha preguntado a Sonia García, psicóloga y sexóloga.
“Tiene mucho que ver con la idea de independencia o dependencia en pareja y el concepto de autonomía. Si una persona piensa que, aunque tenga pareja, no va a depender jamás de esta, tenderá a la evitación y tomará decisiones de forma unilateral, siendo más intolerante con ella”, detalla la experta, quien recuerda que estar en una relación “es un trabajo conjunto y de equipo” y que, a pesar de tomar decisiones individuales, “tiene que haber un espacio para la toma de decisiones conjunta, para compartir y adaptarse mutuamente”.
Entonces, ¿esta dinámica puede ser en algún caso una estrategia saludable para el bienestar individual? “Siempre les digo a mis pacientes que, como pareja, hacer viajes de vez en cuando por separado es una opción estupenda para seguir preservando esa parte individual dentro de la relación, así como para oxigenar la pareja, echarse de menos y tener anécdotas que contarse después”, responde García. Eso sí, continúa la especialista, “que las vacaciones en general sean para no pasarlo en pareja no lo recomiendo porque va a generar una brecha en cuanto a lo que es no compartir tiempo”. Todo ello puede acarrear desgaste y distancia a medio/ largo plazo debido a la pérdida de interés y de historia en común.
La psicóloga resalta que si todos los viajes se llevan a cabo por separado, probablemente haya detrás una evitación del conflicto o de la pareja, así como un desacuerdo en la toma de decisiones o cualquier otro motivo que esté provocando que la pareja decida que el tiempo de descanso no es para compartirlo con otro. “Esto es curioso porque precisamente en vacaciones es la época en la que habitualmente tenemos menos responsabilidades que ejecutar en el día a día y da espacio para compartir con la pareja. Si de manera voluntaria decidimos no compartirlo, habría que darle una vuelta para ver qué hay detrás”, advierte.

(Foto: Freepik)
Como insiste la experta, hacer viajes por separado puede avivar la chispa: “La pareja puede echarse de menos, trabajar la comunicación en la distancia y seguir fomentando la independencia dentro de la relación”.
Ahora bien, “en el caso de que se viaje en pareja o en familia, dentro del tiempo de vacaciones y descanso es muy importante sacar algún espacio para cada uno donde pueda conectar consigo mismo y desconectar del resto”. En este sentido, recomienda realizar actividades como un paseo por la playa, un rato de lectura o salir a bailar. “Esto es oxígeno y descarga para la mente”, afirma.
Fuente: La Nación