Los que siempre se duermen mirando una peli

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 Muchas personas se quedan dormidas viendo una película en el sofá, pero después no logran conciliar el sueño en la cama. Una experta en sueño explica que este fenómeno tiene más que ver con la relajación mental y el estrés que con el cansancio.

una mujer ve la televisión en el sofá
  1. Alicia Cruz Acal

Acabas de cenar, te sientas en el sofá, enciendes el televisor, te pones una película y… te despiertas con los créditos finales. ¿Por qué la caja tonta actúa a veces mejor que un somnífero? Según explica a CuídatePlus Anjana López, miembro del grupo de trabajo de Insomnio de la Sociedad Española del Sueño (SES), la clave está en el estado de relajación que se produce cuando el cerebro deja de prestar atención a las preocupaciones cotidianas.

“La televisión es una forma de entretenimiento que nos ayuda a desconectar. Si el cerebro se relaja y deja de centrarse en las obligaciones del día, se activan los mecanismos que favorecen la aparición del sueño”, señala. Lo paradójico es que, cuando estas mismas personas se mueven del sofá a la cama, les resulta entonces imposible dormirse. Al respecto, López detalla que, en ese momento, desaparece el elemento de distracción: “Cuando nos acostamos, el cerebro empieza a repasar tareas, preocupaciones o asuntos del día siguiente. Esa activación mental dificulta la conciliación del sueño, aunque unos minutos antes estuviéramos somnolientos”, indica.

El estrés acumulado durante toda la jornada también ocupa un papel importante. En palabras de la especialista, “genera un estado de alerta en el organismo. Se activan mecanismos fisiológicos que dificultan la relajación, y para poder dormir es imprescindible que el cerebro reduzca ese nivel de activación”. De esta forma, muchas personas solo logran relajarse por completo cuando se sientan en el sofá al final del día, “un momento en el que el organismo interpreta que las exigencias han terminado”.

¿Cuándo preocuparse y ser señal de un trastorno del sueño?

Hay que tener en cuenta que hay que diferenciar entre quedarse dormido de manera ocasional viendo una película por la noche y hacerlo con facilidad en cualquier situación de reposo. “No es lo mismo quedarse dormido después de cenar mientras se está relajado que hacerlo en una sala de espera, en el transporte público o en cualquier momento del día. En estos casos, podría existir una falta de sueño reparador o un problema de calidad del descanso nocturno”, advierte López.

Por ello, continúa, si la somnolencia aparece de forma excesiva o en contextos poco habituales, conviene consultar con un profesional sanitario para descartar posibles trastornos del sueño.

La televisión no ayuda a dormir

un hombre duerme en el sofá

(Foto: Freepik)

Aunque muchas personas aseguran que necesitan la televisión para conciliar el sueño, la realidad es que las pantallas no son una herramienta recomendable. Según la experta, “la sensación de sueño no la produce la televisión en sí, sino la desconexión mental que facilita. Las pantallas interfieren en la liberación de melatonina, una hormona fundamental para regular el ciclo sueño-vigilia”. 

Por este motivo, se recomienda buscar alternativas que favorezcan la relajación sin recurrir a dispositivos electrónicos. Entre las opciones más aconsejables, se encuentran la lectura o escuchar la radio antes de acostarse. “La lectura permite mantener la mente entretenida mientras favorece la relajación. La radio también puede ser una buena alternativa porque ayuda a desconectar sin la exposición a la luz de las pantallas”, apunta López.

Asimismo, la especialista añade que existe un momento clave que no conviene ignorar, que es la aparición de las primeras señales de sueño: “En cuanto notamos que se nos cierran los ojos o que empezamos a cabecear, es el momento de irnos a la cama. El cerebro debe asociar la cama con el sueño y no otros espacios de la casa, como el sofá”.

por Taboola

Fuente: La Nación