La migraña afecta al doble de mujeres que de hombres

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La migraña es una enfermedad incapacitante que afecta a más de cinco millones de personas en España, pero sigue infravalorada como si se tratara de un simple dolor de cabeza. Las mujeres son las más afectadas, en gran parte por la influencia de las hormonas sexuales.

una mujer con migraña
  1. Alicia Cruz Acal

La migraña es un dolor de cabeza grave e incapacitante que, a pesar de su prevalencia (es la sexta enfermedad más frecuente del mundo), no se le da la importancia que merece, pasando por un problema menor. En España, más de cinco millones de personas conviven con esta patología, que sufren sobre todo las mujeres: aproximadamente el 18% a nivel mundial, frente al 9% de los hombres. ¿Por qué se trata de un porcentaje que se duplica en la población femenina?

“La principal explicación está en la influencia de las hormonas sexuales femeninas, sobre todo los estrógenos. Antes de la pubertad, la migraña afecta de forma similar a niños y niñas. Sin embargo, tras la adolescencia, la prevalencia aumenta claramente en las mujeres, que llegan a sufrirla entre dos y tres veces más que los hombres”, responde a CuídatePlus Ana Gago Veiga, responsable de la Unidad de Cefaleas del Hospital de la Princesa en Madrid y Profesora de la Universidad Autónoma de Madrid. Esta diferencia, señala, tiende a reducirse en edades avanzadas, cuando las tasas vuelven a aproximarse entre ambos sexos

Así pues, la migraña suele empeorar en etapas en las que se producen fluctuaciones importantes de los niveles de estrógenos. Por eso, muchas mujeres experimentan un aumento de las crisis durante la menstruación, en el posparto o en la perimenopausia. Por el contrario, los periodos de mayor estabilidad hormonal suelen asociarse a una mejor evolución. “Esto ocurre con frecuencia durante el embarazo, especialmente a partir del segundo trimestre, o tras la menopausia”, afirma la experta. 

Eso sí, Gago aclara que no todas las mujeres presentan el mismo comportamiento de la enfermedad, algunas pueden mantener las crisis o incluso empeorar durante el embarazo, y otras no experimentan mejoría tras la menopausia. Individualizar cada caso es, por tanto, esencial. 

La migraña no es un simple dolor de cabeza

A pesar de que en los últimos años ha mejorado el conocimiento social sobre la enfermedad, todavía persiste la idea errónea de que la migraña es simplemente «un dolor de cabeza fuerte». 

En realidad, detalla la especialista consultada, se trata de una enfermedad neurológica compleja que puede provocar un dolor intenso e incapacitante, acompañado de:

  • Náuseas
     
  • Vómitos
     
  • Sensibilidad extrema a la luz, al ruido o a los olores. 
     
  • Dificultad para concentrarse y realizar actividades cotidianas. 

“Un rasgo característico de la migraña es que el dolor suele empeorar con la actividad física habitual, por lo que muchos pacientes necesitan interrumpir su actividad y permanecer en reposo durante las crisis”, resalta Gago, quien añade que esta enfermedad es una de las principales causas de discapacidad en mujeres jóvenes y de mediana edad en todo el mundo y constituye la primera causa de discapacidad por enfermedad neurológica en menores de 50 años: “Su repercusión sobre la vida laboral, familiar y social puede ser enorme”. 

La neuróloga añade que esta banalización contribuye a que muchas personas normalicen sus síntomas, retrasen la consulta médica y, en consecuencia, no reciban un diagnóstico ni un tratamiento adecuados.

¿Cómo afecta la migraña a la calidad de vida de las mujeres? 

mujer con dolor de cabeza

(Foto: Freepik)

El impacto de esta enfermedad en la vida de la mujer puede ser muy importante. En palabras de Gago, “las crisis pueden provocar absentismo laboral, disminución del rendimiento profesional, dificultades para participar en actividades familiares o sociales y una sensación constante de incertidumbre por no saber cuándo aparecerá el siguiente episodio”. De hecho, continúa, “muchas pacientes describen que no solo sufren durante la crisis, sino también entre ellas, por la preocupación y la anticipación de cuándo llegará la siguiente”. 

El grupo de investigación que lidera esta experta lleva años trabajando en intentar predecir las crisis de migraña antes de que se produzcan. “El hecho de poder disponer de herramientas que permitieran anticiparlas podría ayudar tanto a iniciar tratamientos de forma más precoz como a reducir la ansiedad asociada a esa incertidumbre constante”, asegura la especialista, quien añade que, aunque todavía no es una realidad clínica, “es un campo muy prometedor que podría cambiar significativamente la forma en que abordamos la enfermedad en el futuro”. 

Asimismo, cuando las crisis son frecuentes, muchas pacientes viven condicionadas por la enfermedad y se ven obligadas a modificar planes, viajes o compromisos. “No debemos olvidar tampoco el impacto emocional. La ansiedad, el estrés y los síntomas depresivos son más frecuentes en las personas con migraña, especialmente cuando la enfermedad está mal controlada”, destaca. 

Por todo ello, la experta concluye que resulta fundamental seguir impulsando la investigación en migraña no solo para desarrollar nuevos tratamientos, sino también para comprender mejor la enfermedad, identificar factores pronósticos y avanzar hacia una medicina cada vez más personalizada.

Fuente: La Nacion