Vuelven enfermedades que parecían historia
Sarampión, tuberculosis o escorbuto
Hay enfermedades que parecen cosa del pasado gracias a los avances en higiene, salud pública y farmacología. Sin embargo, los avances en salud no son irreversibles. La Asociación Española de Pediatría alerta de la reemergencia de algunos problemas de salud. Descubre cuáles son.

Algunos de los grandes avances de la humanidad y que le ha permitido medrar y elevar su calidad y esperanza de vida, han sido precisamente las mejoras sanitarias: vacunación, higiene, salud pública, antibióticos, nutrición adecuada…
Todas estas mejoras permitieron reducir de forma sustancial la mortalidad y las enfermedades infantiles. Algunas de estas patologías incluso llegaron a desaparecer. Sin embargo, esta situación está cerca de ser revertida en el caso de algunas infecciones. Además, los trastornos asociados a la pobreza o a la malnutrición no hacen sino resaltar que hay que seguir vigilando la salud de los más pequeños.
Enfermedades reemergentes
Este ha sido uno de los temas tratados en el 72 º Congreso de la Asociación Española de Pediatría (AEP), que se ha centrado en las enfermedades reemergentes en la infancia. Aunque algunas se sienten ya cosa del pasado o como un reflejo de otras épocas en la literatura, lo cierto es que hay enfermedades como el escorbuto o el raquitismo que aún hoy se diagnostican en las consultas de los pediatras.
Escorbuto y raquitismo
Ambas están relacionadas con déficits nutricionales importantes y constituyen un recordatorio de que los problemas de malnutrición siguen existiendo, incluso en países desarrollados, apuntan desde la AEP.
El escorbuto se recuerda más como una enfermedad muy común en los marineros entre los siglos XV y XIX por la ausencia de frutas y verduras frescas a bordo del barco. Se creía que la mejora en la alimentación había hecho desaparecer esta enfermedad, causada por una deficiencia grave de vitamina C. Sin embargo, la asociación de pediatras explica que se siguen viendo casos -aislados, eso sí- relacionados con dietas muy restrictivas, trastornos de la conducta alimentaria (TCA) o situaciones de vulnerabilidad.
Lo mismo ocurre con el raquitismo, asociado a déficit de vitamina D o alteraciones nutricionales. “Son enfermedades que muchos profesionales identifican con los libros de historia de la medicina, pero que pueden reaparecer cuando existen carencias alimentarias, desigualdades o determinadas circunstancias médicas”, explica Miguel Zafra Anta, pediatra del Hospital Universitario de Fuenlabrada (Madrid).
Enfermedades infecciosas
El éxito de la salud pública parecía haber controlado la aparición de ciertas enfermedades infecciosas, que cuentan con antibióticos para su tratamiento y vacunas para su prevención.
Sarampión
Sin ir más lejos en 2026, la Organización Mundial de la Salud ha retirado a España el estatus de país libre de sarampión. ¿Qué significa? Desde el Instituto de Salud Carlos III apuntan que esta medida no debe provocar alarma ya que igual que en otros países se ha producido un aumento de los casos de sarampión. “Se trata de una tendencia global a escala mundial, y en su gran mayoría son casos importados o relacionados con la importación, no autóctonos, ligados a brotes puntuales”, apuntan desde el ISCIII.

(Foto: Alamy/Cordon Press)
Además, España tiene una buena tasa de vacunación -con un porcentaje del 96,7 en la primera dosis y casi un 94 en la segunda-, lo que hace que el riesgo de infección sea bajo. Pero no hay que bajar la guardia y mantener y reforzar las medidas de prevención.
Tuberculosis
Otra enfermedad en el punto de mira es la tuberculosis, una enfermedad transmisible causada por bacterias del complejo Mycobacterium tuberculosis. Es conocida por afectar a los pulmones, pero también puede afectar a otros órganos. Es un problema a nivel mundial. Según datos del Ministerio de Sanidad, en 2024 en España se notificaron 4.270 casos autóctonos de tuberculosis, un 8,3% más que el año previo, con una tasa de 8,8 casos por cada 100.000 habitantes. El 64,4% de los casos se produjo en hombres, y la mitad correspondió a personas nacidas fuera de España. El objetivo, como no podía ser de otra manera, es detener la transmisión de esta enfermedad.
Sífilis congénita
Quizá el caso más sorprendente sea el repunte en los casos de sífilis congénita. Según la AEP esta enfermedad es uno de los ejemplos más claros de reemergencia. En España, la tasa ha pasado de 0,97 casos por 100.000 nacidos vivos en 2016 a 2,99 en 2024, coincidiendo con el aumento de los casos de sífilis en mujeres en edad fértil. Según Zafra, esta tendencia demuestra que “cuando bajamos la guardia, enfermedades que parecían controladas pueden volver a convertirse en un problema de salud pública”.
El último Informe Anual Epidemiológico del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), ha mostrado un aumento muy importante de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Entre ellas, la sífilis y la sífilis congénita, además de la gonorrea, han alcanzado sus cifras más altas de la última década. De hecho, Bruno Ciancio, director de la Unidad de Enfermedades de Transmisión Directa y Prevenibles por Vacunación del ECDC, ha apuntado que “entre 2023 y 2024 se ha visto como los casos de sífilis congénita prácticamente se han duplicado, una patología que pasa directamente a los recién nacidos con complicaciones que pueden afectarles durante toda la vida. Proteger tu salud sexual es la mejor medida. Hay que usar preservativos con nuevas o múltiples parejas, acudir a hacerse pruebas si tenemos síntomas, como dolor, úlceras o secreciones”.
Fuente: cuidateplus